Israel ejecutó ataques en Gaza tras denunciar una violación del alto el fuego; Hamás reportó dos comandantes muertos y pidió a Washington garantizar la tregua.
Ataques en Gaza y denuncias cruzadas por una ruptura del alto el fuego
Las Fuerzas de Defensa de Israel y el Shin Bet ejecutaron ataques en varios puntos de la Franja de Gaza el jueves contra operativos de Hamás y de la Yihad Islámica Palestina. Los organismos de seguridad atribuyeron la operación a una “flagrante violación” del alto el fuego, después de un enfrentamiento con tropas en el oeste de Rafah, y afirmaron que responderán a intentos de atacar a soldados o civiles.
Una declaración conjunta se difundió tras reportes desde Gaza sobre un ataque en Deir al-Balah, en el centro del enclave, que causó la muerte de Muhammad al-Hawli, comandante de las Brigadas al-Qassam, brazo armado de Hamás. Osama Hamdan confirmó la muerte y aseguró que al menos cinco personas más murieron, entre ellas la esposa y la hija de Hawli, hecho que, según Hamás, buscó socavar la tregua vigente en curso.
De forma separada, medios árabes informaron que un ataque aéreo israelí durante la noche del jueves impactó una vivienda en el campo de refugiados de Nuseirat. El bombardeo mató a Ashraf al-Khatib, comandante de las Brigadas al-Quds de la Yihad Islámica Palestina, junto con su esposa, y dejó varios heridos, según esos reportes, en un episodio que elevó las tensiones y alimentó acusaciones de incumplimiento del cese de hostilidades allí.

Las FDI y el Shin Bet señalaron que consideran cualquier incumplimiento del alto el fuego con la “máxima gravedad” y que continuarán con acciones contra intentos de atentados dirigidos contra tropas israelíes o población civil. Hamdan calificó el ataque como una escalada peligrosa que, según su evaluación, reveló la intención de Israel de socavar el acuerdo, mientras crecían denuncias cruzadas de violaciones en distintos puntos de la Franja de Gaza ese día.
Claves del alto el fuego y los últimos ataques
- Murió Muhammad al-Hawli en Deir al-Balah; al menos cinco personas más murieron.
- Un ataque en Nuseirat mató a Ashraf al-Khatib y a su esposa; se reportaron heridos.
- Seis palestinos armados murieron durante un enfrentamiento en el oeste de Rafah.
- Tres soldados de las FDI murieron durante el periodo de tregua.
- Israel exige la devolución del cuerpo de Ran Gvili antes de autorizar avances.
Choques en Rafah, tregua desde el 10 de octubre y saldo militar reciente
El martes, seis hombres armados palestinos murieron durante un intercambio de disparos con fuerzas israelíes en el oeste de Rafah. El choque ocurrió cerca de posiciones militares, en un contexto descrito por las autoridades como altamente volátil. Según el relato oficial, tras detectar a seis individuos armados próximos a sus posiciones, tanques avanzaron y abrieron fuego, lo que derivó en una respuesta armada y en posteriores ataques aéreos israelíes en la zona.
Desde el 10 de octubre, una tregua frágil, patrocinada por Estados Unidos, redujo en gran medida los combates entre Israel y Hamás. Sin embargo, ambas partes denunciaron repetidas violaciones del alto el fuego, situación que mantuvo un clima de desconfianza constante y episodios de tensión localizados. Durante ese periodo, incidentes armados continuaron pese al acuerdo formal, con impacto sobre civiles y tropas en áreas sensibles de la Franja de Gaza.
Durante ese mismo periodo, tres soldados de las FDI murieron en incidentes vinculados a enfrentamientos armados, a pesar de la vigencia formal del acuerdo destinado a reducir la intensidad de la guerra en Gaza. Las autoridades israelíes presentaron estos casos como evidencia de riesgos persistentes bajo la tregua, mientras insistieron en mantener una postura de respuesta inmediata ante cualquier amenaza o ataque que, a su juicio, vulnerara el pacto vigente.
El repunte de la violencia coincidió con los preparativos para el inicio de la segunda fase del alto el fuego, anunciada públicamente por Estados Unidos el miércoles. Esta etapa busca avanzar hacia acuerdos más amplios, a pesar de las tensiones sobre el terreno y de la presión política derivada de cada incidente. Washington mantuvo su apuesta por sostener el proceso diplomático y por consolidar compromisos verificables entre las partes involucradas.
Segunda fase, exigencias de Israel y plan de desarme de EE. UU. previsto

La segunda fase pretende establecer marcos de gobernanza y seguridad a largo plazo en el enclave. Israel, no obstante, exige la devolución del sargento mayor Ran Gvili, último rehén muerto retenido en Gaza, antes de autorizar avances, y rechaza las afirmaciones de que resulte imposible localizar su cuerpo. La familia de Gvili y sus partidarios sostienen que no debe haber progresos mientras el cuerpo permanezca en Gaza, por considerarlo una concesión inaceptable.
Estados Unidos afirmó que trabaja para lograr el regreso del cuerpo de Gvili, aunque aclaró que no retrasará la implementación de la segunda fase con ese objetivo. Washington mantiene su apuesta por sostener el proceso diplomático en curso. Trump anunció en Truth Social la creación de la Junta de Paz para supervisar la gestión de la posguerra en Gaza como parte de esa etapa y señaló que los integrantes se anunciarán en breve.
Estados Unidos sostuvo que terroristas líderes de Hamás, durante una reunión con asesores de Trump antes del alto el fuego de octubre de 2025, aceptaron desarmarse. Hamás negó esa versión y rechazó haber asumido tal compromiso. Washington mantiene conversaciones con Egipto, Qatar y Turquía, cuyos mediadores aseguraron que Hamás aceptará un desarme gradual, con entrega de armamento pesado y un programa de recompra de armas ligeras propuesto por interlocutores regionales.
Un alto funcionario estadounidense explicó que toda la infraestructura terrorista en Gaza será destruida y que el armamento pesado, como RPG, lanzacohetes y misiles, deberá colocarse en un lugar sin uso operativo. No mencionó las armas ligeras, cuya inclusión Israel considera esencial. Los comentarios de Trump insistieron en que todas las armas deben entregarse. Dirigentes de Hamás afirmaron que solo aceptarían entregar armas mediante un proceso hacia un Estado palestino, condición rechazada por Israel.
