Un F-16 probó por primera vez el misil SiAW al verificar separación segura y su rol contra objetivos reubicables sobre el golfo de América.
Primer lanzamiento de SiAW: separación segura desde un F-16 en pruebas
El 7 de noviembre de 2024, sobre el golfo de América, un F-16 del 40.º Escuadrón de Pruebas de Vuelo liberó de forma controlada un misil aire-superficie identificado como Stand-in Attack Weapon (SiAW). La prueba no evaluó alcance ni precisión. Buscó confirmar una separación segura del avión. El artefacto fue un vehículo de prueba de eyección, sin motor cohete ni electrónica interna. Ese requisito abre el paso a fases de ensayo más complejas.
El comunicado oficial que informó del hito subrayó el propósito del sistema: aportar capacidad de ataque contra objetivos “rápidamente reubicables”. Como ejemplos citó lanzadores de misiles de crucero y antibuque, además de plataformas de interferencia. SiAW se concibe como un arma “stand-in”, prevista para empleo tras la penetración en espacio aéreo defendido y con porte interno, sin degradar la baja observabilidad. El foco recae en blancos que cambian de posición en poco tiempo.
El paso hacia el ensayo en vuelo quedó también documentado en Eglin en diciembre de 2024. La operación se coordinó desde el Centro de Control de Eglin por unidades del 96th Test Wing. Ingenieros observaron la separación y después efectuaron análisis posteriores al vuelo con los datos de instrumentación. El artículo atribuyó la responsabilidad del programa a la Dirección de Armamento de la Fuerza Aérea, dentro del itinerario de certificación de aeronavegabilidad.
Antes de discutir prestaciones terminales, la Fuerza Aérea necesitó demostrar que el misil convive con el avión portador y se libera sin colisión. Esa evidencia sitúa a SiAW en una transición entre integración física, certificación y una campaña de pruebas progresivas. El programa gestiona la incertidumbre técnica mediante vuelos que aportan mediciones y permiten ajustar interfaces y procedimientos. Con esa base, el proyecto pasa a ensayos más exigentes en etapas definidas.

Datos clave que fijan objetivos, plataformas y cronología del programa
- 7 de noviembre de 2024: liberación controlada desde un F-16 sobre el golfo de América; se usó un vehículo de prueba sin motor ni electrónica interna.
- Año fiscal 2018: “nuevo inicio” con MDD en abril de 2017, análisis de alternativas para el tercer trimestre de 2018 y Milestone A previsto para 2019.
- Exhibit R-2 de 2020: blancos como lanzadores balísticos y de crucero, inhibidores de GPS, sistemas antisatélite y defensas antiaéreas integradas; atributos como porte interno y supervivencia.
- Fases 1.2 y 1.3: contratos en agosto de 2022 y febrero de 2023 para Lockheed Martin y Northrop Grumman, además de L3Harris, con importes entre 14,6 y 18 millones.
- Procurement 2025: ítem SIAW24 con código “B” y planificación de 14 unidades en 2024 y 128 en 2025.
Objetivos reubicables y empleo stand-in en antiacceso/negación de área
En el vocabulario de presupuesto y adquisición del Pentágono, los “objetivos rápidamente reubicables” forman una categoría operativa. Son sistemas capaces de desplazarse, ocultarse y volver a desplegarse en intervalos cortos. Esa característica obliga a acortar el ciclo de detección, decisión y ataque, porque la ventana de validez de la inteligencia se reduce. SiAW nace para cubrir esa presión temporal en un ataque aire-superficie. La necesidad se asocia al entorno de antiacceso/negación de área.
En documentos de justificación del presupuesto presidencial, la Fuerza Aérea describió SiAW como una capacidad destinada a “derrotar” esos objetivos y conectó el requisito con el entorno de antiacceso/negación de área. Defensas integradas, guerra electrónica y dispersión de sistemas de lanzamiento buscan limitar la libertad de acción aérea. Por eso la misión original se definió como la reducción o degradación del conjunto de sistemas que sostiene el espacio de negación.
Cuando el programa apareció como “nuevo inicio” en la documentación de I+D, Pruebas y Evaluación para el año fiscal 2018, el texto ya pidió capacidad de ataque contra objetivos reubicables que crean un entorno de antiacceso/negación de área. El documento señaló al F-35 y al B-21 como primeras aeronaves de integración. Registró la decisión MDD en abril de 2017, un análisis de alternativas para el tercer trimestre de 2018 y Milestone A para 2019.

Un Exhibit R-2 de 2020 amplió el encuadre y enumeró el entorno de blancos: lanzadores de misiles balísticos de teatro, lanzadores de misiles de crucero de ataque terrestre y antibuque, inhibidores de GPS, sistemas antisatélite y defensas antiaéreas integradas. SiAW quedó asociado a letalidad, capacidad de respuesta, supervivencia, alcance y porte interno. El texto fijó al F-35 como plataforma umbral y describió una ruta basada en AARGM-ER, con ajustes en interfaz universal, ojiva, espoleta e integración.
De nuevo inicio en 2018 a integración en F-35 y B-21 desde el diseño
La relación con AARGM-ER indica que la Fuerza Aérea buscó acelerar un misil nuevo mediante una familia existente orientada a atacar defensas y blancos urgentes. Materiales corporativos de Northrop Grumman describen AARGM como un misil táctico supersónico de alcance medio, diseñado para atacar y destruir defensas antiaéreas enemigas y objetivos móviles, además de objetivos críticos por tiempo. Ese marco encaja con la categoría de blancos reubicables. SiAW adopta ese enfoque de ataque rápido y letal.
En la cartera de misiles, SiAW figura como un sistema capaz de interrumpir un entorno de antiacceso/negación de área mediante el ataque a objetivos reubicables. La descripción corporativa cita lecciones del AARGM-ER y del trabajo de integración en el F-35. También menciona prácticas de ingeniería digital y una arquitectura abierta, orientada a facilitar mejoras futuras en sensores, software y verificación conforme el programa avance hacia inventario. Esa línea coincide con contratos de soporte a largo plazo.
En septiembre de 2023, Defense News informó que Northrop Grumman recibió un contrato reportado en torno a $705 millones para desarrollar y probar SiAW para el F-35. El texto citó una meta de capacidad operativa inicial en 2026 y describió el concepto “stand-in” como empleo tras la penetración, con porte interno para conservar la baja observabilidad. El requisito se vinculó a defensas y lanzadores que cambian de posición con rapidez.
El empleo “stand-in” se relaciona con el problema de los objetivos móviles. Si el blanco cambia de posición entre la detección y el impacto, el arma debe llegar en un tiempo compatible con una inteligencia que caduca pronto. Por ese motivo, en documentos de 2020 la “capacidad de respuesta” figura como atributo clave, junto con alcance y porte interno. El entorno de blancos incluye lanzadores móviles y sistemas de interferencia, con cambios de ubicación o emisión.
Presupuesto, contratos y soporte hasta 2034 para madurar el misil SiAW

Las tablas R-1 para I+D, Pruebas y Evaluación muestran que el elemento 0207328F pasó de un nuevo inicio de cuantía reducida en 2018 a un esfuerzo de cientos de millones de dólares por año en ejercicios posteriores. En el R-1 del año fiscal 2025 figuran la ejecución de 2023, la solicitud de 2024 ajustada por resolución continua y la petición para 2025. El R-1 del año fiscal 2026 añade la solicitud para 2026.
Un documento oficial de reprogramación fechado en septiembre de 2023 consignó fondos excedentes en SiAW por un retraso en la definición definitiva del contrato de integración con la Oficina Conjunta del Programa del F-35. El contrato del F-35 se adjudicó en mayo de 2022 como acción contractual indefinida y la definición definitiva se desplazó hasta diciembre de 2023. El texto no anticipó impactos, pero mostró que el ritmo del programa dependía del calendario de integración.
Los anuncios contractuales permiten ver el prototipado competitivo previo a un contratista principal. En agosto de 2022, la fase 1.2 adjudicó $15 millones a Lockheed Martin, 15 millones a Northrop Grumman y 14.579.829 dólares a L3Harris Mustang Technology Group, con tramitación desde Eglin. En febrero de 2023, la fase 1.3 fijó 18 millones para Lockheed, 18 millones para Northrop y 17.720.904 dólares para L3Harris, con ejecución hasta agosto de 2023.
En noviembre de 2025, un anuncio contractual otorgó a Northrop Grumman hasta $100 millones para apoyo de subsistemas de SiAW, con mención de un buscador activo y de apoyo a pruebas y evaluación hasta diciembre de 2034. En diciembre de 2025, otro anuncio citó trabajos alineados con Middle Tier Acquisition y con AARGM-ER. El libro de Procurement 2025 planificó 14 unidades en 2024 y 128 en 2025, con código “B”, sin despliegue operativo público.
