El jefe de Azul y Blanco, Benny Gantz, volvió a expresar su voluntad de integrar un Ejecutivo encabezado por el primer ministro Benjamin Netanyahu, aun con diferencias personales y políticas, y confirmó que considera posible compartir gabinete si la situación nacional lo exige, así lo reiteró públicamente.
Gantz explicó su postura en una entrevista con la emisora pública Kan y dijo: “No me gusta Netanyahu y no soy amigo suyo”. Añadió: “Soy un soldado del Estado de Israel; si estoy dispuesto a morir por el país, ¿no puedo sentarme [en una coalición] con Netanyahu?”.
El dirigente reconoció su bajo rendimiento en las encuestas y se distanció del resto de la oposición, cuyos líderes aseguran que no participarán en ninguna coalición con Netanyahu, una posición que Gantz no comparte y que lo coloca fuera de la estrategia común opositora actual del bloque En ese sentido afirmó: “No estoy dispuesto a abandonar el país a los extremistas ni a depender de los partidos árabes”.
