Miles de israelíes participan hoy en todo el territorio en la conmemoración del “Día de Dugo”. La jornada recuerda una celebración íntima transformada en símbolo colectivo, basada en el acto de comer falafel como homenaje a la vida y la resistencia de un superviviente del Holocausto.
El “Día de Dugo” nació hace once años para recordar una costumbre iniciada por David “Dugo” Leitner. Cada 18 de enero marcaba la fecha en la que él y unas 66.000 personas comenzaron las marchas de la muerte desde Auschwitz en 1945.
Con apenas 14 años, Leitner avanzó en aquellas marchas bajo frío extremo, hambre y agotamiento. Para no rendirse, concentraba su mente en los bilkalach de su madre, pequeños panes dorados tradicionales de Hungría y de diversas regiones de Europa Central.
Tras sobrevivir a la guerra y establecerse en Israel, ese recuerdo cobró una nueva dimensión. Su primer encuentro con el falafel en el mercado Mahane Yehuda de Jerusalén despertó una asociación inmediata entre aquel alimento y las imágenes que lo acompañaron durante la marcha.
“Las bolas fritas me devolvieron de inmediato a la marcha —y a la cocina de mi madre— y comí dos raciones una tras otra”, contó Leitner al sitio web Srugim en 2018.
Desde entonces, Leitner adoptó la costumbre de comer dos raciones de falafel cada 18 de enero como celebración de su supervivencia. En 2016, la Casa del Testimonio de Nir Galim impulsó la “Operación Dugo”, que invitó al público a sumarse y compartir imágenes con la etiqueta #OperationDugo en hebreo.
Leitner murió en 2023, aunque la iniciativa se mantiene viva. Escolares, soldados de las FDI, movimientos juveniles y ciudadanos continúan la tradición, mientras numerosos centros educativos incorporaron contenidos sobre su vida en las actividades de la fecha.
El próximo mes, la Compañía Postal de Israel emitirá un sello conmemorativo en honor a Leitner dentro de un proyecto especial, según informaron medios en hebreo. Este año también nació un bisnieto, David Amichai, que recibió su nombre en su memoria.
