En una sesión del martes de la Comisión de Seguridad Nacional del Knéset, un funcionario del Shin Bet, la Agencia de Seguridad de Israel, informó que la entidad respalda de forma oficial la legislación que establece la pena de muerte para terroristas dentro del marco penal vigente.
El intercambio lo encabezó el diputado Tzvika Foghel. El representante expuso el viraje institucional respecto de la pena capital y afirmó que actúa como disuasión necesaria, además de quedar su aplicación bajo la discrecionalidad del sistema judicial y de seguridad del Estado, según lo planteado ante la comisión.
“La razón por la que ha cambiado la postura y hoy la apoyamos es que en el pasado temíamos una reacción de Hamás que afectara a los rehenes, y esa preocupación ha cambiado, al igual que la preocupación por las reacciones de los terroristas en las cárceles”.
Al cerrar su intervención ante los legisladores, el diputado remarcó el giro operativo nacional tras evaluar el contexto de seguridad reciente y afirmó: “en este ámbito se ha producido un cambio drástico en los últimos dos años y existe una disuasión y un control totales”.
