Trump advirtió que Estados Unidos borrará a Irán si lo asesinan, en respuesta a amenazas iraníes y crisis interna con protestas reprimidas.
Advertencia explícita de Trump contra Irán en entrevista televisiva
El 21 de enero de 2026, Donald Trump formuló una advertencia explícita sobre la respuesta estadounidense ante un eventual asesinato contra su persona que Washington atribuyera a Teherán. La declaración surgió cuando portavoces militares y parlamentarios iraníes advirtieron a Washington contra cualquier acción dirigida al líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei. Este intercambio se basa en antecedentes de acusaciones sobre complots de asesinato, sanciones y episodios de confrontación entre ambos Estados durante los últimos años.
Trump emitió la amenaza en una entrevista para el programa “Katie Pavlich Tonight” de NewsNation, en la que vinculó el supuesto riesgo de asesinato con una represalia estatal total. “Todo el país va a volar por los aires”, afirma Trump en la entrevista. “Tengo instrucciones muy firmes: pase lo que pase, los borrarán de la faz de la tierra”, añade. La formulación forma parte de una serie de mensajes que Trump ya había expresado desde su regreso a la Casa Blanca con el objetivo de disuadir amenazas atribuidas al Estado iraní.
La reacción desde Irán se articuló en dos ámbitos, uno militar y otro político-institucional. El general Abolfazl Shekarchi, portavoz de las fuerzas armadas iraníes, advirtió a Trump contra cualquier medida contra el líder supremo: “Trump sabe que si se extiende cualquier mano agresiva hacia nuestro líder, cortaremos esa mano y también incendiaremos su mundo”, afirmó. La comisión de seguridad nacional del Parlamento iraní declaró que cualquier ataque contra Jamenei conduciría a una declaración de yihad con implicaciones para el mundo islámico.

Este intercambio de amenazas no ocurrió de forma aislada, sino que esta confrontación se sitúa en un contexto inmediato de represión de protestas iniciadas el 28 de diciembre de 2025 por el deterioro económico, con acceso a la información limitado por un apagón de internet impuesto por el gobierno desde el 8 de enero de 2026. Jamenei habló de “varios miles” de muertos en su primera referencia pública al orden de magnitud de víctimas.
Cifras clave de la crisis interna y represión en Irán
- Al menos 4.519 muertos y más de 26.300 detenidos según Human Rights Activists News Agency (HRANA).
- Jamenei mencionó “varios miles” de muertos en referencia pública a las víctimas.
- Protestas desencadenadas por inflación y devaluación de la moneda desde diciembre de 2025.
- Apagón de internet impuesto por el gobierno desde el 8 de enero de 2026.
Contexto de protestas reprimidas y respuestas diplomáticas iraníes
Esos días representaron el periodo con el mayor nivel de contestación interna contra las autoridades iraníes en años. Reuters reportó mensajes de Trump en los que amenazaba con “intervenir” si se “disparaba y mataba violentamente” a manifestantes pacíficos, sin precisar el tipo de acción. El embajador de Irán ante la ONU envió una carta al Consejo de Seguridad para solicitar que condenara las amenazas del presidente estadounidense y advirtió de una respuesta “decisiva y proporcional” si esas amenazas se materializaban.
La dinámica incorporó un componente militar mientras el portaaviones USS Abraham Lincoln se desplazó desde el mar de China Meridional hacia el océano Índico y se situaba a pocos días de ingresar en el área de Oriente Medio si existía una orden. Autoridades de defensa evitaron confirmar un destino operativo concreto, aunque recordaron precedentes de reorientación de grupos de ataque hacia la región ante episodios de inestabilidad.

Estados Unidos retiró parte de su personal de bases en Oriente Medio como medida de precaución después de que un alto funcionario iraní afirmara que Teherán había advertido a países vecinos de que atacaría bases estadounidenses si Washington golpeaba a Irán. El Consejo de Seguridad de la ONU tenía prevista una reunión sobre Irán a solicitud de Estados Unidos.
Las advertencias cruzadas sobre un eventual asesinato de Trump se relacionan con antecedentes judiciales y de inteligencia pública que las autoridades estadounidenses han presentado como intentos iraníes de atacar a figuras vinculadas a la política exterior de Washington. El Departamento de Justicia ha descrito a la Guardia Revolucionaria y a su rama de operaciones externas como actores con capacidad y voluntad de planificar ataques fuera de Irán.
Antecedentes de complots atribuidos a Irán contra figuras estadounidenses
Un hecho determinante fue el ataque con dron del 3 de enero de 2020 en Bagdad que mató a Qasem Soleimani, comandante de la Fuerza Quds, en una operación ordenada durante el primer mandato de Trump. El Departamento de Justicia vinculó varios complots atribuidos a Teherán con la “venganza” por la muerte de Soleimani. En agosto de 2022 se anunciaron cargos contra Shahram Poursafi, miembro de la Guardia Revolucionaria, por un supuesto intento de asesinar a John Bolton a cambio de 300.000 dólares.
El antecedente más directamente relacionado con Trump apareció en noviembre de 2024. El Departamento de Justicia anunció cargos contra Farhad Shakeri, descrito como un “activo” de la Guardia Revolucionaria residente en Teherán. El régimen iraní le había encomendado el 7 de octubre de 2024 la elaboración de un plan para asesinar al entonces presidente electo Donald J. Trump. Funcionarios iraníes rechazaron las acusaciones y las presentaron como parte de una campaña para perjudicar las relaciones entre Washington y Teherán.

Trump ya había verbalizado una respuesta extrema en febrero de 2025 cuando dijo haber dado a sus asesores instrucciones para “obliterar” a Irán si el país lo asesinaba. Ese enunciado reapareció con lenguaje semejante en enero de 2026 en una entrevista televisiva y en un entorno de confrontación regional y crisis interna iraní más visible. La “instrucción” a la que alude Trump no cuenta con documentación pública que detalle su forma, alcance o condiciones de activación.
La dinámica retórica remite a un episodio de enero de 2020 cuando Trump amenazó con atacar 52 objetivos en Irán, incluidos sitios de relevancia cultural. Expertos y exfuncionarios estadounidenses señalaron que atacar sitios culturales podría constituir un crimen de guerra bajo el derecho internacional. En enero de 2026 Trump volvió a emplear una formulación de destrucción total asociada a una contingencia concreta sin aportar una arquitectura pública de decisión.
Marco estructural de sanciones y acciones militares recientes
El contexto estructural de la confrontación incluye la serie de sanciones y el deterioro del acuerdo nuclear. El 8 de mayo de 2018 Trump anunció la retirada de Estados Unidos del JCPOA y ordenó reimponer sanciones que habían sido levantadas o suspendidas. Washington formalizó una estrategia de “máxima presión” con medidas primarias y secundarias. En septiembre de 2025 la Unión Europea anunció la reimposición de sanciones nucleares contra Irán tras la falta de una resolución del Consejo de Seguridad.
Para enero de 2026 la confrontación incorporó hechos recientes sobre acciones militares previas. El 2 de enero de 2026 se informó que Estados Unidos había bombardeado instalaciones nucleares iraníes en junio, acción que se añadió a una campaña aérea israelí contra el programa atómico y el liderazgo militar de Teherán. Trump se reunió con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y emitió nuevas advertencias sobre posibles ataques si Irán retomaba trabajo nuclear o balístico.

En la fecha del 21 de enero de 2026 los elementos disponibles describen un nivel alto de confrontación con predominio de declaraciones y medidas preventivas: amenazas cruzadas explícitas, crisis de orden público en Irán con cifras de víctimas disputadas y restricciones informativas por el corte de internet, sanciones adicionales y advertencias diplomáticas, medidas de precaución militar de Estados Unidos con reposicionamiento naval y retirada parcial de personal de bases.
Trump dijo haber sido informado por “fuentes muy importantes del otro lado” de que las muertes en la represión habían disminuido y de que creía que no había un plan actual de ejecuciones masivas, mientras su administración imponía sanciones y mantenía la opción de acción militar sin concretarla públicamente. Las acusaciones judiciales estadounidenses sobre complots iraníes, incluida la imputación de 2024 vinculada a Trump, permanecen en el procedimiento descrito por el Departamento de Justicia y constituyen alegaciones que deben probarse en un tribunal.
