La policía comenzó a autorizar que fieles judíos asciendan al Monte del Templo con oraciones impresas, lo que supone un nuevo quiebre de las normas vigentes durante décadas que prohibían la oración no musulmana en este enclave de alta sensibilidad religiosa y política.
Durante la mañana, a los visitantes judíos se les entregaron folletos con textos litúrgicos mientras aguardaban el acceso al recinto. El material contiene pautas religiosas para la visita, una oración previa al ascenso y la Amidá, plegaria central que se recita tres veces al día.
La oración no musulmana permanece formalmente prohibida en el Monte del Templo, denominado por los musulmanes como el Recinto de Al-Aqsa, a partir de entendimientos no escritos entre Israel y Jordania, país que administra el lugar mediante el Waqf Islámico de Jerusalén.
El espacio, foco constante de disputa y sagrado para judaísmo e islam, albergó los dos templos judíos y desde el siglo VII acoge la mezquita de Al-Aqsa y el santuario de la Cúpula de la Roca de la ocupación islámica.
En el pasado, la policía solía expulsar o detener a judíos sorprendidos rezando en el recinto. Esa práctica perdió vigencia en los últimos tres años bajo el ministro de Seguridad Nacional Itamar Ben Gvir, impulsor reiterado de permitir la oración judía.
En este período, los visitantes judíos pudieron rezar y postrarse en la zona oriental del complejo, aunque continuaba la prohibición de ingresar objetos rituales como tefilín, mantos de oración o textos litúrgicos impresos al recinto.
“Ahora mismo es oficial. Por lo que entiendo, ellos [la policía] han permitido los folletos”, afirma un portavoz de Beyadenu, organización que representa a activistas del Monte del Templo, al referirse al nuevo criterio aplicado por las fuerzas de seguridad.
En declaraciones., diciendo que ese material impreso es “algo que ellos [la seguridad israelí] solían revisar, para asegurarse de que no lo llevaras” al lugar, el portavoz subrayó el alcance práctico del cambio implementado recientemente.
La medida se conoció dos semanas después del nombramiento del subcomisario Avshalom Peled como comandante del Distrito de Jerusalén, en reemplazo de Amir Arzani, quien salió con licencia. Peled fue antes subjefe policial y es cercano a Ben Gvir.
Según informó Haaretz, Arzani dejó el cargo bajo presión tras oponerse a los intentos de Ben Gvir de flexibilizar aún más las restricciones en el Monte del Templo. La policía no respondió a solicitudes de comentarios oficiales.
Beyadenu señala que solo se autoriza un folleto específico, impreso por la Yeshivá del Monte del Templo, aunque esta directriz podría modificarse en el corto plazo, de acuerdo con el portavoz del grupo.
