Un integrante de Hezbolá murió este martes en un bombardeo israelí, informó el ejército. Las FDI lo señalaron como responsable de bloquear un intento del ejército libanés de desmantelar un arsenal en el sur del Líbano el mes pasado, según la versión militar difundida hoy.
El muerto fue identificado como Abu Ali Salameh, descrito por las FDI como “oficial de enlace” de Hezbolá en la aldea de Yanouh, área de Tiro. El ataque ocurrió mientras conducía por una carretera próxima a una ciudad costera libanesa durante la operación aérea israelí.
El ejército sostuvo que su función consistía en dirigir la actividad del grupo en Yanouh y facilitar su presencia en zonas civiles. “Como parte de su función, el terrorista gestionó las actividades de Hezbolá en la aldea de Yanouh, para permitir que Hezbolá operara dentro del área civil y en propiedades privadas de la aldea, e incrustara infraestructura terrorista en el corazón de la población mediante la explotación deliberada y cínica de los residentes para promover los objetivos terroristas de Hezbolá”, afirma el ejército.
Según las FDI, el 13 de diciembre Israel remitió una solicitud al ejército libanés, mediante el mecanismo de supervisión del alto el fuego encabezado por Estados Unidos, para actuar contra un depósito de armas de Hezbolá en Yanouh. Salameh recibió el aviso y lo transmitió a otros miembros del grupo.
“Salameh recibió el informe de las Fuerzas Armadas Libanesas y lo transmitió a otros elementos de Hezbolá. A la llegada de las Fuerzas Armadas Libanesas, terroristas de Hezbolá les impidieron desmantelar la infraestructura creando una concentración que permitió a Hezbolá sacar las armas de la propiedad”, sostiene el ejército.
En ese contexto, las FDI habían difundido una advertencia de evacuación previa a un ataque planificado contra el sitio, que luego aplazaron tras el despliegue del ejército libanés. Además, afirmaron que Salameh coordinó la documentación de un complejo sin armas y que varias cajas sospechosas salieron por la puerta trasera.
El ejército indicó que estas acciones violaron el acuerdo de alto el fuego vigente entre Israel y el Líbano, al obstaculizar una operación destinada a retirar infraestructura armada de una zona civil, pese a la intervención formal de las Fuerzas Armadas Libanesas en el lugar.
