Ocho países de mayoría musulmana comunicaron de forma conjunta su decisión de incorporarse al Consejo de Paz impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump. El anuncio fija una adhesión coordinada y pública, presentada como un paso diplomático compartido, con el objetivo de participar en un mecanismo internacional de alcance político.
Arabia Saudí, Turquía, Egipto, Jordania, Indonesia, Pakistán, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos nombrarán cada uno a un representante para integrarse en el panel de líderes mundiales. Así lo comunicaron sus ministros de Exteriores mediante una declaración conjunta que formaliza la composición inicial del órgano.
Egipto, Pakistán y los Emiratos Árabes Unidos ya habían hecho público su plan de adhesión, mientras los otros cinco Estados evaluaban la conveniencia del paso. Trump expresó reiteradamente su interés en sumar a Arabia Saudí y exhortó en público a Mohammed bin Salman, ante el silencio previo de Riad.
El Consejo de Paz cuenta con un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU para supervisar la gestión de la posguerra en Gaza hasta finales de 2027, aunque Washington busca emplear el panel como herramienta para resolver conflictos a escala global, más allá del escenario gazatí.
El órgano celebrará pocas reuniones anuales y el peso decisorio sobre Gaza recaerá en el Consejo Ejecutivo de Gaza presentado el viernes, que también incorpora a Turquía, Qatar, los Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos, como instancia central dentro del esquema institucional anunciado en esta fase.
Apoyaron “avanzar hacia una paz justa y duradera basada en el derecho del pueblo palestino a la autodeterminación y a la condición de Estado de conformidad con el derecho internacional, allanando así el camino para la seguridad y la estabilidad de todos los países y pueblos de la región”.
