El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, admite que varios países no pueden integrarse de inmediato a su Junta de la Paz. Algunos requieren aval legislativo para entrar en un organismo internacional que Washington muestra interés en emplear como vía alternativa a las Naciones Unidas.
“Algunos necesitan aprobación parlamentaria”, afirma Trump ante periodistas al inicio de su encuentro con el presidente egipcio Abdel-Fattah el-Sissi. La conversación ocurre al margen del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, donde ambos mandatarios mantienen reuniones bilaterales durante la cumbre y exponen posiciones sobre iniciativas internacionales.
Trump sostiene que existe amplio interés por incorporarse al órgano, incluso de Estados que no recibieron invitación formal. El mandatario presenta la iniciativa como un foro atractivo para gobiernos diversos y destaca contactos en curso con capitales que expresaron disposición a sumarse al proyecto común.
El enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, señaló horas antes que entre 20 y 25 líderes ya aceptaron invitaciones para integrar la Junta de la Paz. El grupo prevé una ceremonia de firma el jueves en Davos, como paso inicial de su puesta en marcha institucional.
Trump y Sissi se agradecen de forma recíproca sus papeles en el fin de la guerra de Gaza el otoño pasado. El presidente egipcio pide a su homólogo estadounidense sostener el compromiso para asegurar la aplicación plena del plan estadounidense de 20 puntos para la paz.
Trump reitera su convicción de que ya existe “paz en Oriente Medio” y resta importancia a los retos que plantean Hamás y Hezbolá. Sobre Hamás, advierte: “Si no se deshacen de las armas, serán personas muy infelices. [Ellos] no van a tener opción. Serán eliminados”.
