Rusia desplegó bombarderos Tu-22M3 para simular ataques contra objetivos de la OTAN durante un ejercicio militar presentado como defensivo por Moscú estratégico.
Simulaciones con Tu-22M3 y marco general de los ejercicios Zapad-2025
En septiembre de 2025, las Fuerzas Aeroespaciales Rusas desplegaron bombarderos Tu-22M3 para simular ataques contra objetivos hipotéticos de la OTAN dentro de los ejercicios conjuntos Zapad-2025 con Bielorrusia. El plan incluyó ensayos de lanzamiento de misiles de crucero sobre el mar de Barents y otras áreas de interés militar. Las autoridades rusas presentaron la actividad como un simulacro de carácter defensivo, orientado a practicar la respuesta ante una agresión externa con medios de largo alcance.
La maniobra reunió alrededor de 100.000 efectivos y contó con observadores de países de la OTAN, entre ellos Estados Unidos. El contexto general se relacionó con las tensiones abiertas por la invasión rusa de Ucrania de febrero de 2022 y con la ampliación de la Alianza Atlántica mediante la adhesión de Finlandia y Suecia en 2023 y 2024. El aumento de la actividad militar rusa cerca de fronteras europeas sirvió como telón de fondo inmediato.
Los ejercicios se desarrollaron del 12 al 16 de septiembre de 2025 en Bielorrusia, el Ártico, el mar Báltico y el mar de Barents. El objetivo consistió en ensayar respuestas coordinadas ante una hipotética invasión occidental. El ministerio de Defensa bielorruso indicó que el guion incluyó la planificación del posible empleo de armas nucleares no estratégicas y la evaluación del sistema móvil Oreshnik, con capacidad nuclear y entrega prevista a Bielorrusia antes de finales de 2025.

Con base en ese planteamiento, los Tu-22M3 patrullaron el mar de Barents para practicar lanzamientos de misiles de crucero contra instalaciones de un adversario simulado, con énfasis en ataques a gran profundidad. Volaron con escolta de cazas Su-35S y llevaron misiles antibuque Kh-32, con velocidad hasta Mach 5, aptos para objetivos marítimos o terrestres a más de 1.000 kilómetros. Los vuelos superaron cinco horas y documentaron operaciones cerca de Noruega y Finlandia.
Datos clave del ejercicio Zapad-2025 y medios empleados
- Fechas: 12–16 de septiembre de 2025, con actividades en Bielorrusia, el Ártico, el Báltico y el mar de Barents.
- Participación: alrededor de 100.000 efectivos y presencia de observadores de la OTAN, incluidos representantes de Estados Unidos.
- Aeronaves y escolta: Tu-22M3 con cazas Su-35S y misiles Kh-32 de más de 1.000 kilómetros y velocidad hasta Mach 5.
- Enfoque operativo: ataques en profundidad mediante misiles de crucero contra instalaciones de un adversario simulado.
- Marco nuclear: planificación de empleo de armas no estratégicas y evaluación del sistema Oreshnik con entrega prevista antes de finales de 2025.
Alcance geográfico, control de riesgos y transparencia declarada
El ministerio de Defensa ruso comunicó que el ejercicio se desarrolló a mayor distancia de las fronteras de la OTAN que la prevista al inicio, con el objetivo declarado de reducir tensiones. También señaló que la escala resultó inferior a ediciones anteriores, en particular Zapad-2021, que involucró hasta 200.000 efectivos. La narrativa oficial insistió en el carácter defensivo y en la preparación para proteger áreas de importancia militar, con atención especial a Kaliningrado.
Bielorrusia afirmó que las maniobras se ajustaron al Documento de Viena de la OSCE de 2011, por lo cual invitó a observadores de 56 estados, incluidos miembros de la OTAN, con el propósito de aportar transparencia. Sin embargo, solo tres países de la Alianza enviaron delegaciones. La participación limitada alimentó críticas y dejó sin verificación presencial varios episodios del guion, sometidos a información distribuida por los ministerios de defensa y a imágenes difundidas de forma selectiva.

Las fuerzas conjuntas ensayaron el paso de una postura defensiva a una contraofensiva y adicionaron un componente de ataque a distancia. El guion incluyó el uso de misiles hipersónicos Kinzhal y la integración de sistemas costeros Bastion y Bal para atacar objetivos marítimos. La aviación táctica operó con Su-34 y Su-57 para suprimir defensas antiaéreas enemigas, con misiones que buscaban abrir corredores y sostener una ventaja en potencia de fuego a nivel operativo.
El componente submarino abordó la lucha contra sabotajes subacuáticos mediante lanzagranadas DP-61 y lanzacohetes DP-62. Más de 200 efectivos y equipos especializados de la Flota del Norte participaron en estas tareas, con entrenamiento de reconocimiento cercano a instalaciones navales y control de áreas portuarias. La coordinación entre unidades navales, aéreas y terrestres se mostró como objetivo complementario dentro del capítulo ártico, con énfasis en infraestructuras expuestas a incursiones y en rutas marítimas con tráfico aliado.
Características del Tu-22M3, armamento y bases de despliegue rusas
El Tu-22M3, desarrollado por la Oficina de Diseño Tupolev durante la era soviética y actualizado en las décadas de 2010 y 2020, es un bombardero supersónico con alas de geometría variable. Su velocidad máxima alcanza Mach 1,88 y su radio de acción aproximado llega a 2.400 kilómetros sin reabastecimiento. Estas cifras encajan con un perfil de penetración a media y alta cota y con rutas amplias para perfiles de empleo que buscan distancia y persistencia.
Su capacidad de carga, de hasta 24 toneladas de armamento, admite misiles de crucero Kh-22 y su variante mejorada Kh-32. Estos modelos incorporan guía inercial y radar activo para ataques de precisión contra objetivos navales o terrestres fortificados. La Corporación Táctica de Misiles desarrolla estas armas con contramedidas electrónicas destinadas a reducir la eficacia de defensas antimisiles, un rasgo pertinente para escenarios de alta intensidad como los expuestos en el marco de Zapad-2025.

La flota rusa dispone de alrededor de 60 Tu-22M3 operativos, distribuidos en bases como Shaykovka, en la región de Kaluga, y Olenya, en la península de Kola. Desde esas instalaciones se han efectuado patrullas regulares sobre mares próximos a territorios de la OTAN, como el Báltico, el mar Negro y el mar de Barents, con simulaciones de ataque en escenarios concretos descritos por los ministerios de defensa de ambos países.
En Zapad-2025, las tripulaciones documentaron capacidades de ataque en profundidad con misiles de crucero y demostraron integración con escoltas de superioridad aérea. La duración superior a cinco horas por vuelo acreditó resistencia para sostener operaciones en zonas cercanas a fronteras de la OTAN, con perfiles próximos a las costas de Noruega y Finlandia. Estos elementos delinearon una combinación de alcance, carga y coordinación que definió el papel del Tu-22M3 dentro del esquema conjunto ruso-bielorruso.
Antecedentes y evolución: 2007, 2013, 2017 y 2021 en perspectiva estratégica
El 29 de marzo de 2013, dos Tu-22M3 con escolta de cuatro Su-27 realizaron un vuelo nocturno en espacio aéreo internacional a unos 35 kilómetros de la frontera sueca y simularon ataques contra objetivos cerca de Estocolmo y en el sur del país. Fuentes militares suecas, citadas por la OTAN y el OSW, señalaron la ausencia de interceptores nacionales, lo que abrió debates internos sobre preparación defensiva antes de la adhesión a la Alianza.
Desde 2007, la actividad aérea rusa en el espacio nórdico-báltico aumentó mediante patrullas regulares de bombarderos estratégicos. El episodio de 2013, conocido como “Pascua Rusa”, se interpretó como una prueba de los tiempos de respuesta aliados en esa región. Las evaluaciones posteriores incorporaron ese precedente al análisis de alertas y turnos de reacción, con notas sobre vulnerabilidades percibidas y coordinación multinacional en sectores de tránsito entre el mar Báltico y los accesos al Ártico.

En Zapad-2017, realizado en septiembre, alrededor de 20 Tu-22M3 y Su-34 practicaron bombardeos contra vehículos blindados simulados, refugios de hormigón y puestos de mando subterráneos en polígonos próximos a Smolensk, con cobertura de cazas Su-30. El escenario representó la expulsión de una coalición de la OTAN de territorio bielorruso e integró elementos de aviación táctica y estratégica bajo supervisión del Estado Mayor general de las Fuerzas Armadas Rusas.
En Zapad-2021, en septiembre de 2021, la actividad amplió ese patrón con más de 60 aeronaves, incluidas unidades Tu-22M3 que ensayaron ataques masivos para obtener una ventaja en potencia de fuego en el polígono de Mulino, en Nizhni Nóvgorod. Estos ejercicios, bajo supervisión del Estado Mayor general de las Fuerzas Armadas Rusas, incorporaron de forma progresiva procedimientos observados en Siria desde 2015, donde los Tu-22M3 ejecutaron ataques con bombas guiadas por satélite.
Patrullas recientes, doctrina rusa y balances al cierre de 2025
Las operaciones de los Tu-22M3 no se limitaron a ejercicios periódicos. En julio de 2021, durante maniobras paralelas a ejercicios de la OTAN en el mar Negro, cazas y bombarderos Sukhoi practicaron ataques con misiles y bombas contra buques enemigos simulados. En el Ártico, desde 2018, se registraron perfiles de ataque simulados contra territorio continental noruego y contra buques aliados, además de traslados a la península de Kola después de ataques con drones contra bases rusas.
La OTAN, mediante su Comando Aéreo Aliado, respondió con alertas de reacción rápida y reportó identificaciones de aeronaves rusas como Tu-142, Tu-95 y Tu-22M3 en más de 300 incidentes anuales desde 2017. Estas cifras ilustraron la densidad del tráfico militar en corredores de vigilancia y los costos de disponibilidad que afrontaron las fuerzas aéreas europeas al sostener turnos de alerta continuos en el Báltico, el Atlántico Norte y rutas próximas al Ártico.

En el ámbito institucional, los simulacros se alinearon con la doctrina militar rusa actualizada en 2024, que prioriza la disuasión estratégica y la integración con Bielorrusia bajo el Grupo de Fuerzas Conjuntas establecido en 2009 y el Tratado de la Unión Estatal de 1999. Bielorrusia, con dependencia de Rusia para su defensa antiaérea desde el acuerdo de 1997, facilitó bases para despliegues, incluidas armas nucleares tácticas anunciadas en 2023.
Zapad-2025 finalizó el 16 de septiembre de 2025 sin incidentes reportados, aunque generó preocupación en capitales europeas por la proximidad a fronteras de la OTAN y por la incorporación de componentes nucleares. El ministerio de Defensa ruso afirmó que las maniobras verificaron la preparación para defender áreas de importancia militar como Kaliningrado, con lanzamientos simulados de Iskander-M. No se registraron despliegues adicionales de Tu-22M3 más allá de patrullas rutinarias. Aspectos operativos permanecieron sin divulgar por clasificación oficial.
