La reapertura prevista para la próxima semana del paso de Rafah, en la frontera entre Gaza y Egipto, fue “impuesta” a Israel, según dijeron el viernes un funcionario de Estados Unidos y un diplomático árabe.
El diplomático árabe explicó que los mediadores del alto el fuego en Gaza partieron de una premisa operativa: Israel no reabriría por iniciativa propia el cruce entre Egipto y Gaza. Con ese supuesto como certeza, evaluaron el escenario y avanzaron.
La reapertura de Rafah figuraba en el plan de 20 puntos de Trump para poner fin a la guerra de Gaza: debía aplicarse al inicio del alto el fuego alcanzado en octubre. Pero Israel buscó acotar el uso del paso a la salida de gazatíes y condicionó su activación plena al retorno del último rehén y al desarme de Hamás.
Al concluir que Israel no modificaría esa posición, los mediadores resolvieron anunciar la reapertura esta semana durante la ceremonia de firma de la Junta de Paz en Davos, Suiza, según el diplomático árabe. El anuncio lo formuló por primera vez el comisionado jefe del Comité Nacional para la Administración de Palestina. El mismo diplomático indicó que la medida se incorporó al esfuerzo por asegurar “victorias rápidas” para la NCAG, el panel de 12 tecnócratas palestinos designado para reemplazar a Hamás en la administración cotidiana de Gaza.
Israel, agregó el diplomático, recibió aviso previo de que el anuncio se haría público, pero no fue consultado. La notificación se transmitió antes de la difusión de la decisión, pese a que Jerusalén no participó en su elaboración.
El asunto, según el texto, se trató en las reuniones del primer ministro Benjamin Netanyahu con Trump y sus principales asesores en Florida el mes pasado. Un funcionario estadounidense sostuvo que Washington dejó en claro que esperaba la reapertura de Rafah y añadió que el primer ministro israelí dijo que cumpliría.
Tras el anuncio en Davos, la oficina de Netanyahu evitó confirmar que el cruce se reabrirá efectivamente la próxima semana. En cambio, distribuyó a periodistas una declaración atribuida a un funcionario israelí anónimo, según la cual el gabinete de seguridad debatiría el tema a comienzos de la semana. La Oficina del primer ministro no respondió a una solicitud de comentarios.
Medios hebreos informaron el jueves que, aunque Israel se prepara para abrir Rafah bajo presión internacional, mantiene la intención de ejercer una supervisión relevante sobre el paso. La emisora pública Kan reportó que Israel operará un sistema de vigilancia remota, controlará la aprobación previa de los viajeros que entren y salgan de la Franja de Gaza y podrá escanear computadoras u otros dispositivos electrónicos que circulen por el cruce.
El mismo reporte señaló que, aunque las Fuerzas de Defensa de Israel no estarán físicamente en el lugar, tropas israelíes se desplegarán en las inmediaciones y operarán un puesto de control propio para impedir el contrabando de armas. Kan añadió que el cruce será operado por agentes de la Misión de Asistencia Fronteriza de la Unión Europea, creada en 2005 para supervisarlo, junto con miembros no identificados del servicio de inteligencia de la Autoridad Palestina. Ese esquema se aplicó durante el anterior alto el fuego entre Israel y Hamás en enero de 2025; Israel cerró el paso unos dos meses después y, desde entonces, siguió clausurado.
Más temprano el viernes, tres fuentes familiarizadas con el asunto dijeron a Reuters que Israel busca restringir el número de palestinos que ingresan a Gaza desde Egipto para asegurar que salgan más de los que entran. Ese planteo, según el texto, pareció reforzar a quienes sostienen que Jerusalén mantiene la decisión de reducir la población de la Franja para dar paso a asentamientos israelíes. Las fuentes también indicaron que aún no estaba definido cómo Israel haría cumplir esos límites, ni qué proporción de salidas respecto de entradas pretende alcanzar en la práctica.
El diplomático árabe sostuvo que, aunque la reapertura de Rafah es un paso importante, su efecto práctico para los gazatíes será limitado. En ese marco, describió como prioritario aumentar el volumen de ayuda humanitaria que ingresa en la Franja.
La entrada de alimentos básicos aumentó con fuerza desde el alto el fuego de octubre, pero organizaciones de derechos afirmaron que los materiales para vivienda temporal se requieren con urgencia y siguen, en gran medida, bloqueados por Israel. En paralelo, casi toda la población de Gaza —dos millones de personas— fue desplazada por la guerra.
Cientos de miles viven en tiendas de campaña. En ese contexto, el funcionario estadounidense dijo que ampliar el acceso humanitario a Gaza será una prioridad máxima. Channel 12 informó que los principales asesores del presidente Donald Trump, Jared Kushner y Steve Witkoff, debían reunirse con Netanyahu en Israel el sábado.
El jueves, UNICEF comunicó que Israel comenzó a permitir el ingreso de suministros recreativos para niños en Gaza por primera vez desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 y la guerra posterior. La agencia indicó que 5.168 kits recreativos entraron en la Franja durante la última semana.
Según UNICEF, esos kits apoyan a más de 375.000 niños, incluidos 1.000 con necesidades especiales. La agencia detalló que los envíos incluyen cuadernos, lápices, gomas de borrar y crayones; la ONU indicó que Israel los vetaba al sostener que no eran materiales para salvar vidas. El organismo israelí COGAT declinó responder solicitudes para explicar la política.
“Para los niños pequeños de todo el mundo, incluido Gaza, jugar no es un lujo, sino la forma en que desarrollan el lenguaje, las habilidades motoras, la resolución de problemas y las habilidades socioemocionales”, dijo Ted Chaiban, de UNICEF, quien visitó Gaza esta semana.
“Ahora debemos tener permiso para llevar pronto a Gaza todos los demás suministros de educación y Desarrollo de la Primera Infancia (ECD) para beneficiar a 336.000 niños con los materiales más básicos que necesitan para poder aprender”, agregó Chaiban.
