La familia del sargento mayor Ran Gvili manifestó su inquietud ante lo que considera una orientación errónea de la presión internacional, dirigida hacia Israel y no contra Hamás, para lograr la devolución del cuerpo del rehén. La reacción surge frente a las exigencias estadounidenses a Jerusalén para abrir el paso fronterizo de Rafah entre Gaza y Egipto.
“El propio presidente [Donald] Trump dijo esta semana en Davos que Hamás sabe dónde está nuestro hijo. Nos preguntamos por qué la presión se dirige al lugar equivocado. La presión no debería recaer sobre el gobierno israelí para que continúe cumpliendo su parte del acuerdo mientras Hamás engaña al mundo entero y se niega a devolver a la última persona secuestrada, de acuerdo con el acuerdo que firmó”, expresó la familia en un comunicado.
La declaración se difundió en paralelo a la visita a Israel del enviado especial estadounidense Steve Witkoff y de Jared Kushner, quienes, según el Foro de Rehenes y Familias Desaparecidas, buscan solicitar al primer ministro Benjamin Netanyahu la apertura del paso fronterizo de Rafah.
En ese contexto, la familia Gvili instó a Netanyahu a transmitir a los representantes estadounidenses que cualquier avance hacia la paz regional y la reconstrucción de Gaza debe ir acompañado de esfuerzos concretos para lograr la devolución de Ran.
El plan de 20 puntos de Trump para poner fin a la guerra de Gaza incluía la reapertura de Rafah al inicio del alto el fuego alcanzado en octubre. Sin embargo, Israel procuró restringir su uso a la salida de gazatíes, y sostuvo como condiciones previas la devolución del último rehén y el desarme de Hamás antes de habilitar plenamente el cruce.
Ante la negativa israelí a modificar esa postura, los mediadores de la guerra optaron por avanzar y anunciar la reapertura de Rafah esta semana durante la ceremonia de firma de la Junta de Paz en Davos, Suiza, según indicó ayer un diplomático árabe.
