La racha de comedias del Festival de Cine de Sundance se prolongó el sábado con los estrenos mundiales de dos propuestas destacadas: la sátira del circuito artístico “The Gallerist”, protagonizada por Natalie Portman, y “The Invite”, de Seth Rogen y Olivia Wilde, un retrato punzante de un matrimonio en descomposición.
“The Invite”, presentada en el Eccles Theater, supuso la tercera experiencia de Wilde como directora y la primera desde “Don’t Worry Darling”. La proyección fue recibida con una ovación de pie especialmente entusiasta, que subrayó la buena acogida del público en una de las salas más emblemáticas del festival.
El guion de “The Invite” fue escrito por Will McCormack y Rashida Jones. La historia sigue a una pareja al límite, interpretada por Wilde y Rogen, que invita a cenar a sus vecinos del piso superior, encarnados por Penélope Cruz y Edward Norton, en una velada incómoda que deriva en revelaciones crudas.
La cena comienza con una conversación tensa y avanza hacia un encuentro descarnado y revelador, con momentos que alternan lo divertido y lo devastador. La progresión dramática sostiene el tono incisivo del filme, que explora las fisuras íntimas de la relación y las dinámicas entre los cuatro personajes reunidos.
“Varios de los mejores momentos de esta película fueron escritos por el reparto”, dijo Wilde tras el estreno. “Rodamos en orden, lo cual fue increíble. … Fue un lujo enorme”. La directora destacó así un proceso de rodaje poco habitual que favoreció la evolución natural de las interpretaciones.
Wilde y Rogen coincidieron en señalar que la improvisación tuvo un peso considerable durante la filmación. Ambos resaltaron la libertad creativa concedida al elenco y la manera en que esa flexibilidad enriqueció las escenas, aportando matices inesperados al desarrollo narrativo del largometraje.

“Creo que hay una película de siete horas que te habría gustado”, dijo Wilde, en tono de broma, al referirse al material generado durante el rodaje. El comentario reforzó la idea de un proceso creativo abundante, del que la versión final recoge solo una parte cuidadosamente seleccionada.
La presencia de Wilde en Sundance fue especialmente intensa. La noche del viernes colaboró en la presentación del nuevo filme de Gregg Araki, “I Want Your Sex”, donde interpreta a una artista excéntrica y sexualmente provocadora, ampliando así su participación en distintas facetas del certamen.
Tras “The Invite” llegó “The Gallerist”, dirigida por Cathy Yan y encabezada por Portman en el papel de Polina Polinski, una galerista decidida a abrirse camino en Art Basel Miami con ayuda de su asistente, interpretada por Jenna Ortega, quien queda envuelta en una trama para vender un cadáver.
“Era un concepto original tan estupendo, que se sentía realmente jugoso y perfecto”, dijo Yan después de la proyección, acompañada por Portman, Ortega y la estrella del pop Charli XCX. La directora subrayó el atractivo del punto de partida y su potencial narrativo.
Ante la pregunta de un espectador sobre si aceptó el papel por motivos personales, Portman respondió con ironía: “Nunca he intentado vender un cadáver”. La broma provocó risas en la sala y distendió el intercambio posterior al pase de la película.
El reparto de “The Gallerist” incluye a Zach Galifianakis como un influencer y a Da’Vine Joy Randolph como una artista emergente, junto a Catherine Zeta-Jones, Sterling K. Brown y Daniel Brühl, conformando un elenco coral que refuerza el carácter satírico del proyecto.
El Eccles Theater también fue escenario del estreno de “Wicker”, con Olivia Colman como una pescadora de humor seco que encarga a un cesterero la creación de un marido, papel interpretado por Alexander Skarsgård, quien además coprotagoniza la película de Charli XCX “The Moment”.
Todas las producciones presentadas buscan distribución en el Festival de Cine de Sundance, que se extiende hasta el 1 de febrero, consolidándose como un escaparate clave para nuevas propuestas cinematográficas y para el lanzamiento de proyectos con ambiciones internacionales.
