Durante la reunión del Gabinete celebrada el domingo por la noche, varios ministros expresaron una fuerte oposición a una eventual apertura del paso de Rafah y a los reportes sobre un posible rol de la Autoridad Palestina en la gestión de la Franja de Gaza, al considerar que ello implicaría riesgos severos para la seguridad.
En ese marco, advirtieron que una decisión de ese tipo podría derivar en futuros cautiverios de soldados de las FDI y generar amenazas sustanciales, tanto operativas como estratégicas, para Israel, en un contexto en el que la situación en Gaza sigue siendo altamente volátil y sensible para las fuerzas desplegadas.
La ministra Orit Strock subrayó su rechazo con términos contundentes: “Estamos entregando Gaza a la Autoridad Palestina con la sangre de nuestros hijos. Este Gabinete terminará decidiendo enviar a nuestros soldados a luchar contra Hamás porque nadie más lo hará, y entonces, ¿qué les diremos?”.
Por su parte, la ministra Miri Regev sostuvo que la postura del Ejecutivo debe ser inequívoca y afirmó: “En efecto, debemos garantizar que Gaza no sea gobernada ni por Hamás ni por la Autoridad Palestina”, en línea con otras intervenciones críticas durante la sesión.
El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, coincidió con esas preocupaciones y advirtió que la falta de control directo tendría consecuencias políticas graves, al señalar: “Si no controlamos la zona con un régimen militar, el resultado será un Estado palestino”.
El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, retomó los planteamientos de otros miembros del Gabinete y señaló que, pese a los avances obtenidos, Hamás continúa activo y operativo, lo que, a su juicio, obliga a mantener una postura firme frente a cualquier flexibilización.
“Hemos hecho grandes cosas, como eliminar a decenas de miles de terroristas, pero aún no hemos destruido completamente a Hamás. Debemos desmantelarlo y desmilitarizarlo. Basta de la ingenuidad de Kushner y Witkoff. Si se abre el paso de Rafah, será un gran error y enviará un mensaje muy peligroso”, afirmó.
Al finalizar la reunión del Gabinete de Seguridad, la Oficina del primer ministro informó que la apertura del paso de Rafah solo se autorizará tras la conclusión total de la Operación Brave Heart, conducida por las FDI con el objetivo de localizar y recuperar el cuerpo del rehén caído.
De acuerdo con la PMO, “como parte del plan de 20 puntos del presidente Trump, Israel ha acordado una reapertura limitada del paso de Rafah únicamente para el tránsito peatonal, sujeta a un mecanismo de inspección israelí completo”, bajo condiciones estrictamente definidas.
El comunicado agregó que “la reapertura del paso está condicionada al regreso de todos los rehenes vivos y a un esfuerzo del 100 % por parte de Hamás para localizar y devolver a todos los rehenes muertos”, como requisito central del entendimiento alcanzado.
Asimismo, se precisó que la devolución efectiva del cuerpo no constituye un requisito previo. En cambio, la autorización podrá otorgarse una vez agotados todos los esfuerzos posibles, si se determina que ya no existen opciones de inteligencia u operativas adicionales, conforme a los acuerdos con Estados Unidos.
“La FDI están llevando a cabo actualmente una operación focalizada para agotar toda la inteligencia reunida en el esfuerzo por localizar y devolver al rehén caído, el Sargento Mayor Ran Gvili, de bendita memoria. Al concluir esta operación, y de acuerdo con lo acordado con Estados Unidos, Israel abrirá el paso de Rafah”, indicó la PMO.
“El Estado de Israel está comprometido con el retorno del héroe israelí Sargento Mayor Ran Gvili y no escatimará esfuerzos para traerlo a casa para un entierro judío apropiado”, concluyó el comunicado oficial difundido tras la reunión.
La operación de las FDI se desarrolla en el área del cementerio del barrio Daraj-Tuffah, en el norte de Gaza, a partir de inteligencia reciente obtenida mediante acciones encubiertas, con el uso de herramientas especializadas de identificación, incluidos equipos odontológicos con dispositivos móviles de rayos X.
