Un video hutí con la palabra “Pronto” circuló cuando Washington movió al USS Lincoln y Trump condicionó una acción militar a la represión en Irán.
Campaña hutí en el mar Rojo y efectos sobre la navegación global
El 26 de enero de 2026, los hutíes de Yemen difundieron un video corto con imágenes de un buque en llamas y la palabra “Pronto”. La pieza circuló mientras Estados Unidos confirmó el traslado hacia Oriente Próximo del grupo del portaaviones USS Abraham Lincoln. En paralelo, Donald Trump afirmó que esa concentración naval respondió a una preparación “por si acaso” decide actuar contra Irán ante la represión de protestas y eventual ejecución masiva de detenidos.
El mensaje encajó con un patrón activo desde fines de 2023. Ansar Allah, con control de amplias zonas del noroeste yemení desde la guerra civil de la década pasada, inició una campaña marítima en el mar Rojo y el golfo de Adén contra la navegación mercante. Sus comunicados la vincularon a la guerra de Gaza y alegaron presión sobre Israel. El área afecta una ruta clave que enlaza Bab el Mandeb con el canal de Suez.
Evaluaciones de organismos internacionales documentaron desde comienzos de 2024 los efectos de la disrupción iniciada en noviembre de 2023. Esos informes señalaron aumentos de tiempos de tránsito, desvíos por el cabo de Buena Esperanza y alzas de costos logísticos. También describieron impactos sobre cadenas de suministro interdependientes. El corredor Bab el Mandeb–Suez quedó así bajo presión y obligó a empresas a replantear rutas, seguros y horarios para sostener operaciones con márgenes estrechos frente a riesgos acumulados.

El impacto económico alcanzó a Egipto, administrador del canal de Suez, por la reducción de tránsitos y menores ingresos por peajes. Tras un alto el fuego en Gaza en octubre de 2025, se observó una recuperación parcial de cruces, por debajo de niveles previos a la crisis. Ese aumento parcial no eliminó el riesgo: la ruta del mar Rojo quedó sujeta a amenazas, al precio del seguro y a ataques con drones y misiles desde Yemen.
Datos clave de la campaña y referencias institucionales
- Más de un centenar de embarcaciones atacadas, con una pausa tras un alto el fuego relacionado con la guerra de Gaza.
- Resolución 2722 del Consejo de Seguridad (enero de 2024) exigió el cese inmediato de ataques.
- Rubymar impactado en febrero de 2024 y hundido a comienzos de marzo, primer barco que se hundió.
- True Confidence atacado en marzo de 2024, con tres tripulantes muertos, primeras muertes confirmadas.
- CMA CGM decidió el 20 de enero de 2026 volver a desviar buques fuera de Suez por una situación “compleja e incierta”.
Cronología de ataques y respuesta internacional con mandatos navales
Una cronología de ataques ofreció una medida concreta de la escalada. En febrero de 2024, el buque Rubymar recibió un impacto y se hundió a comienzos de marzo. Ese naufragio convirtió al carguero en el primer barco atacado por los hutíes que terminó hundido dentro de la campaña marítima. La secuencia de hechos quedó registrada en reportes y consolidó la percepción de riesgos operativos para tripulaciones y para operadores de rutas por el mar Rojo.
Un mes después, en marzo de 2024, un misil impactó el carguero True Confidence y causó la muerte de tres tripulantes. Ese hecho se describió como las primeras muertes confirmadas dentro de la campaña hutí contra la navegación mercante. El episodio reforzó la atención internacional sobre la ruta y sumó presión a compañías y autoridades marítimas que debían evaluar desvíos, coberturas y protocolos de autoprotección frente a amenazas que aparecían en rutas tradicionales del comercio global.

En el plano político y diplomático, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adoptó en enero de 2024 la resolución 2722. El texto exigió el cese inmediato de los ataques hutíes contra buques mercantes y comerciales en el mar Rojo. La resolución estableció una referencia para los gobiernos que buscaban coordinar acciones defensivas y comunicó una posición colectiva frente a la campaña. Su adopción acompañó una fase de reacciones y de esfuerzos por proteger tránsitos esenciales.
Estados Unidos promovió desde diciembre de 2023 una coalición naval para proteger la navegación, con participación de aliados y socios. La Unión Europea lanzó en febrero de 2024 EUNAVFOR ASPIDES, con mandato defensivo para salvaguardar la libertad de navegación. La misión informó intercepciones; en un episodio, una fragata alemana interceptó un misil en el sur del mar Rojo. El resultado incluyó menos tráfico por la ruta tradicional y flotas reasignadas a itinerarios largos por África.
Crisis iraní, señalización estadounidense y criterios públicos de Trump
El 23 de enero de 2026, se informó que Donald Trump habló de una “armada” en dirección a Irán, con el USS Abraham Lincoln y destructores de escolta. Funcionarios estadounidenses indicaron que el grupo llegaría a Oriente Próximo “en próximos días”. Esos movimientos se presentaron como parte de un conjunto de opciones, tanto defensivas como adicionales, después de que Washington realizara en junio ataques contra instalaciones del programa nuclear iraní, según el relato de la administración.
La crisis interna iraní comenzó el 28 de diciembre de 2025, con protestas vinculadas a problemas económicos y, después, extendidas a escala nacional. Se indicó que una caída del rial actuó como detonante. El país sufrió un apagón de internet de más de dos semanas, descrito como el más amplio de su historia. Ese corte complicó la verificación independiente de cifras y dejó lagunas relevantes en recuentos difundidos por organizaciones y por autoridades con versiones divergentes.

Los recuentos sobre el costo humano mostraron divergencias. Un balance atribuido a HRANA, con sede en Estados Unidos, estimó 5.848 muertos y más de 41.280 detenidos, con salvedad por falta de verificación independiente. En el marco, el Gobierno iraní fijó 3.117 muertos y clasificó a parte de ellos como “terroristas”. Otra serie de reportes mencionó 4.519 muertes verificadas vinculadas a los disturbios y 9.049 bajo revisión, junto con un funcionario que habló de “más de 5.000”.
Sobre esa base, Trump explicitó dos “líneas rojas” para una intervención: la muerte de manifestantes pacíficos y la ejecución masiva de detenidos. En esa secuencia, aparecieron formulaciones más duras, con la advertencia de un “golpe” mayor si ocurrían ejecuciones y con la afirmación de que sus amenazas frenaron centenares de ahorcamientos anunciados. Ese elemento incluyó la declaración y la ausencia de verificación independiente pública que la respaldara en el momento del reporte.
Reacciones en Irán y alcance regional del vector yemení hutí
El 25 de enero de 2026, autoridades iraníes exhibieron en Teherán un mural con la imagen de un portaaviones estadounidense supuestamente devastado y un mensaje de advertencia ante un ataque. Ese mismo día, Irán emitió un aviso a pilotos que restringió vuelos de aeronaves privadas pequeñas, con excepciones para la industria petrolera y para evacuaciones médicas. La medida añadió señales de control del espacio aéreo y acompañó mensajes simbólicos frente a la aproximación naval estadounidense.
Fotografías fechadas entre el 21 y el 22 de enero situaron al USS Abraham Lincoln en el océano Índico. Ese registro se interpretó como un indicio de tránsito hacia el teatro de operaciones citado por Washington. El movimiento encajó con la narrativa sobre un despliegue “por si acaso” y con los anuncios sobre una llegada prevista a Oriente Próximo. La combinación de imágenes y comunicados aportó señales verificables sobre la ruta inmediata del grupo de portaaviones.

La intervención hutí operó como disuasión indirecta y como factor que puede ampliar áreas de ataque. La advertencia “Pronto” se interpretó como un intento de apoyar a Teherán ante la aproximación del portaaviones estadounidense. A los hutíes se les describe recurrentemente como respaldados por Irán, con un vínculo reiterado en documentación de Naciones Unidas. En octubre de 2025, el Panel de Expertos informó que mantuvieron capacidades de lanzamiento y continuaron ataques contra Israel y embarcaciones.
En el plano regional, la proyección hutí no se limitó al mar Rojo. Desde octubre de 2023 se documentaron lanzamientos desde Yemen en dirección a Israel, con afirmaciones sobre drones y misiles balísticos. En 2025 se reportaron misiles interceptados, declaraciones israelíes, y ataques con impacto cerca de infraestructuras civiles. Con esos antecedentes, la amenaza del 26 de enero de 2026 se apoyó en capacidades demostradas mientras navieras y Suez evaluaban normalización o desvíos prolongados por África.
