Reuniones espontáneas se desarrollan en distintos puntos de Israel tras producirse, por primera vez en más de 11 años, una noche sin rehenes retenidos en Gaza. La situación se da luego del retorno a Israel, durante la noche, del cuerpo de Ran Gvili.
En Kfar Saba, un grupo de activistas se congrega para retirar de forma simbólica camisetas, collares y pines que reclamaban el regreso de los rehenes. También retiran el cartel con la imagen de Ran Gvili de una pared que antes exhibía las fotografías de los 251 rehenes, eliminadas progresivamente conforme fueron devueltos.
A la concentración se incorpora Ruti Strum, madre de los rehenes liberados Eitan e Iair Horn, quien se suma al gesto colectivo realizado en el lugar junto a otros participantes.
En Tel Aviv, un grupo reducido se reúne en la calle Begin, espacio donde durante más de dos años activistas antigubernamentales integraron la causa de los rehenes en las manifestaciones semanales celebradas los sábados por la noche.
Asimismo, numerosas personas acuden desde la tarde y hasta entrada la noche a la Plaza de los Rehenes de la ciudad, manteniendo la presencia constante que caracteriza a ese punto de encuentro.
Una de las asistentes, identificada por Israel Hayom únicamente como Elka, declara al medio que lloró al enterarse de que el cuerpo de Gvili había sido localizado, “porque esperamos esto durante mucho tiempo y todos los rehenes han regresado”.
Elka explica que acudió a la Plaza de los Rehenes “porque aquí es donde está el pueblo de Israel, y aquí el pueblo de Israel está unido y honra a los rehenes y a sus familias”. Añade que “No hay otro lugar en el que pudiera haber estado en este día, solo aquí”, y expresa su deseo de que el espacio sea permanente “para conmemorar a todas las víctimas y caídos de la guerra del 7 de octubre”.
