El tipo no oficial superó 1.500.000 riales por dólar tras semanas de presión, con protestas, inflación y ajustes estatales en tipos múltiples y liderazgo monetario.
Mínimo histórico en mercado no oficial y régimen de tipos múltiples
El rial iraní alcanzó un mínimo histórico frente al dólar en el mercado no oficial, al ubicarse por encima de 1.500.000 riales por unidad, según cotizaciones internas. Ese nivel apareció después de varias semanas de presión sobre la moneda y de protestas que surgieron a finales de diciembre por el deterioro del poder adquisitivo. La marca consolidó una dinámica de debilidad extendida y se instaló como referencia inmediata para hogares y pequeños comercios en sus decisiones de gasto.
Irán opera un régimen de tipos múltiples. Además del segmento no oficial, existe un sistema administrado por el Banco Central para canalizar divisas entre exportadores e importadores, conocido como NIMA, y un tipo subsidiado o preferencial para ciertas importaciones esenciales. La coexistencia de esquemas generó brechas recurrentes entre precios “oficiales” y efectivos. En la práctica, la compraventa en efectivo y las transacciones informales fijan con mayor rapidez el precio de referencia para el público.
La caída hacia 1,5 millones no respondió a un salto aislado. Cerró una secuencia de máximos sucesivos. El 8 de diciembre de 2025, agregadores reportaron el rial cerca de 1.250.000 por dólar en el mercado no oficial, como su peor nivel hasta esa fecha. A finales de diciembre, las cotizaciones volvieron a marcar récords alrededor de 1,4 millones por dólar, muy por encima del nivel de inicio de 2025, y reforzaron expectativas de devaluación.

El deterioro cambiario se trasladó al costo de vida en una economía con insumos, bienes duraderos y materias primas valorados en divisas o ajustados por expectativas de devaluación. Tras el salto hacia 1,4 millones, las protestas se extendieron desde reclamos por precios hacia cuestionamientos más amplios sobre el rumbo económico y la respuesta estatal. El 28 de diciembre de 2025 se registraron concentraciones a gran escala y cierres de comercios en zonas tradicionales de actividad mercantil.
Datos clave del tipo de cambio y la coyuntura reciente
- 1.500.000 riales por dólar en el mercado no oficial el 27 de enero de 2026.
- Inflación oficial de 42,5% en diciembre, reportada en enero de 2026.
- Aproximadamente 55.000 riales por dólar en 2018 como referencia histórica.
- Renuncia del gobernador Mohammad Reza Farzin el 29 de diciembre de 2025.
- Tasa preferencial de 285.000 por dólar retirada para ciertas importaciones.
Inflación, dólar como señal social y cambios en el Banco Central
En enero de 2026, los datos oficiales ubicaron la inflación de diciembre en 42,5%, mientras el rial acumuló durante 2025 una pérdida cercana a la mitad de su valor frente al dólar. En ese contexto, el tipo de cambio funcionó como precio financiero y como indicador social. Para amplios sectores, la cotización del dólar sirvió como referencia para el precio futuro de alimentos, alquileres y bienes importados, o con componentes importados.
La reacción institucional incluyó cambios en la conducción del Banco Central. El 29 de diciembre de 2025, Mohammad Reza Farzin presentó su renuncia durante la escalada, cuando el mercado no oficial rondaba 1.390.000 riales por dólar y las protestas ya tenían presencia relevante en el comercio de Teherán. En ese mismo flujo informativo, Abdolnaser Hemmati apareció como reemplazo probable por su experiencia previa al frente de la política monetaria.
El relevo se produjo sobre una estructura con tensiones de mayor duración entre política cambiaria, sanciones y financiamiento interno. Desde 2018, tras el restablecimiento de sanciones de Estados Unidos que limitaron el ingreso de divisas por exportaciones y el acceso a financiamiento, el rial mostró episodios de depreciación abrupta y una expansión de mecanismos paralelos de formación de precios. Como comparación repetida, la moneda cotizaba alrededor de 55.000 por dólar en 2018.

Durante ese periodo, el Estado sostuvo y ajustó el esquema de tipos múltiples. Análisis del Banco Mundial describen a NIMA como un sistema de asignación administrada por el Banco Central para facilitar el intercambio de divisas entre exportadores e importadores, junto con un tipo subsidiado para bienes esenciales y el mercado no oficial para transacciones en efectivo. Esa estructura produjo brechas recurrentes, incentivó la demanda de divisas como resguardo y abrió disputas políticas sobre acceso y reglas.
Eliminación de preferenciales, redenominación y efectos fuera de Irán
En las semanas previas al mínimo histórico, el Gobierno retiró tipos preferenciales para ciertas importaciones y los sustituyó por transferencias o mecanismos de compensación directa. Según declaraciones en medios económicos iraníes, el presidente Masoud Pezeshkian confirmó que los importadores dejarían de recibir el tipo preferencial de 285.000 riales por dólar para bienes básicos, y que la ayuda estatal pasaría a los consumidores para reducir espacios de renta y corrupción asociados a las diferencias entre tasas.
La magnitud de la depreciación reactivó la redenominación. En octubre de 2025, el Parlamento aprobó retirar cuatro ceros a la moneda para simplificar transacciones y el uso cotidiano de billetes bajo inflación persistente. El esquema otorgó al Banco Central un plazo de preparación de dos años y estableció un periodo transitorio posterior, durante el cual circularían de forma simultánea la denominación anterior y la nueva.
Además, la caída del rial produjo efectos fuera de Irán en sectores específicos. A mediados de enero de 2026, el desplome apareció vinculado con alteraciones en actividades de consumo transfronterizo y en servicios de países vecinos. Se destacó el impacto sobre el comercio asociado a peregrinaciones y a los gastos de visitantes, porque el poder de compra de quienes viajan desde Irán cae cuando suben el costo del dólar y el de monedas regionales.
La crisis cambiaria coincidió con restricciones tecnológicas que afectaron la actividad. Durante enero de 2026 se reportaron apagones o limitaciones de internet para contener la movilización social, junto con estimaciones de pérdidas diarias relevantes en negocios dependientes de pagos, reservas y comercio digital. Organizaciones de monitoreo y coberturas periodísticas ubicaron esas pérdidas en decenas de millones de dólares por día. El 27 de enero de 2026, el mercado no oficial registró 1,5 millones y resumió esa convergencia.
