Benjamin Netanyahu lanzó una acusación incendiaria relacionada con la administración Biden al sostener que algunos soldados israelíes murieron en la guerra contra Hamás por lo que, según él, fue un “embargo” que provocó que Israel se quedara sin municiones. No indicó cuántos militares murieron por ese motivo.
Tampoco precisó el momento exacto en que sucedió. Aunque no mencionó de forma directa a la administración Biden, aseguró que el embargo se levantó en cuanto el presidente estadounidense Donald Trump asumió el cargo, y vinculó ese cambio al inicio de una nueva etapa política en Washington.
El primer ministro reiteró señalamientos que ya hizo en otras ocasiones contra la administración Biden, en especial en junio de 2024, cuando afirmó que existía un embargo al suministro de armas para Israel. Biden rechazó haber retenido armamento, excepto un lote de bombas “rompebúnkeres” de 2.000 libras.
Según el presidente estadounidense, esa retención respondió a preocupaciones sobre la forma en que se usarían dichas bombas en operaciones de las FDI en Rafah en ese momento. Netanyahu retomó el asunto al cierre de su conferencia de prensa, sin que mediara una pregunta del público o de los periodistas.
En esa intervención, afirmó que Israel pagó “precios muy altos” durante la guerra por la pérdida de vidas de soldados. Si bien indicó que “parte de eso es lo que sucede en la guerra”, añadió que otra parte se vinculó con que “en una determinada etapa, no teníamos suficientes municiones”.
Explicó que, en ese periodo, los soldados combatían en zonas donde se usaron artillería y armamento de la fuerza aérea, mientras los terroristas seguían en casas con trampas explosivas. En ese contexto, sostuvo que “Cayeron héroes” por no disponer de la munición necesaria.
También afirmó que “parte de esa munición ausente se debió al embargo”. A partir de esa conclusión, dijo que resolvió evitar que una situación similar se repita, y que por esa razón busca asegurar que Israel cuente con una industria armamentística propia, fuerte e independiente.
Con ese objetivo, señaló que pretende cambiar la relación entre Israel y Estados Unidos “de la ayuda a la asociación” en materia de armas, mediante desarrollo israelí y producción conjunta. Agregó que esa asociación podría ampliarse a aliados, incluidos India y Alemania, en proyectos compartidos.
Netanyahu sostuvo que priorizó la creación de una industria militar nacional sólida “para una independencia máxima”. En sus palabras, la meta es “para que no nos quedemos sin armas ni municiones, y con la esperanza de que no tengamos que usarlas”, como parte de su enfoque estratégico.
