El primer ministro Benjamin Netanyahu afirma que ni Hamás ni la Autoridad Palestina están conformes con la integración del Comité Nacional, compuesto por 12 miembros, previsto para la Administración de Gaza. Según su planteamiento, el esquema elegido genera rechazo en ambos actores, pese a los intentos por definir una lista aceptable.
“Tomaron familias antiguas, no a todas, a las que no son refugiadas, y tomaron en general a empresarios”, dice sobre los esfuerzos para encontrar personas que integren el comité. Con esa descripción, Netanyahu señala que el proceso priorizó determinados perfiles y dejó fuera a otros, a partir de criterios vinculados a origen y condición.
“Hay una verdad simple en Gaza”, dice Netanyahu. Casi todo el mundo “o trabajó para Hamás, o trabajó para la AP. Si intentas buscar a un ingeniero de agua que no haya estado en ninguno de los dos, no encontrarás ninguno”. En ese marco, sostiene que la selección se vuelve limitada.
A la vez, Netanyahu remarca que Israel revisa a los funcionarios para verificar que no se incorpore a quienes formen parte del ala militar de Hamás. Presenta esa evaluación como un filtro central del esquema, en paralelo a la búsqueda de candidatos que no estén asociados a estructuras armadas.
“Lo importante es quién pagará sus salarios, y lo más importante es desmantelar a Hamás y no permitir que la AP entre”, dice. De ese modo, vincula el funcionamiento del comité con la cuestión de su financiamiento y con el objetivo de impedir que la Autoridad Palestina asuma presencia en Gaza.
Consultado sobre asumir responsabilidad por los fallos del 7 de octubre de 2023, Netanyahu responde que “todos asumirán su responsabilidad” cuando “la verdad” se establezca de manera creíble. Frente a la comisión estatal de investigación que, según encuestas, la mayoría de los israelíes considera necesaria, insiste en un panel.
El primer ministro vuelve a impulsar su mecanismo preferido, con integrantes designados por el gobierno y la oposición, y alude a la investigación de EE. UU. sobre el 11-S como antecedente. La oposición descartó esa propuesta, mientras la coalición continúa con legislación para habilitarla y avanzar con ese formato.
