El primer ministro Benjamin Netanyahu afirma que mantiene conversaciones para impulsar una ley inspirada en las recomendaciones del Comité Shamgar de 2008, con el objetivo de limitar de forma drástica el precio que Israel paga por los rehenes en futuros acuerdos de liberación.
En un momento de franqueza, Netanyahu reconoce: “No lo he llevado al gabinete”. Añade que quiere reflexionarlo y subraya la complejidad del tema: “Quiero pensarlo. Es una cuestión muy compleja, muy difícil. No es algo dado”.
Al exponer su enfoque, sostiene: “La ley debe servir a la vida real, no que la vida sirva a la ley”. En esa línea, explica que su gobierno debe definir con claridad qué restricciones desean imponerse de cara a eventuales pactos de rehenes.
“Mi instinto inmediato es decir que sí, pero quiero pensar en sus diversos aspectos, de una manera muy realista y responsable”, señala. Con esa cautela, reitera que el debate exige ponderar límites concretos y su aplicación práctica antes de avanzar.
En ese contexto, recuerda que Israel liberó a unos 4.000 terroristas palestinos encarcelados, terroristas presos, sospechosos de terrorismo de Gaza detenidos durante la guerra, junto con los cuerpos de terroristas palestinos, a cambio de los rehenes israelíes devueltos por Hamás.
Asimismo, menciona que en 2011 un gobierno encabezado por Netanyahu liberó a 1.027 terroristas presos palestinos, incluido Yahya Sinwar, el artífice de la invasión del 7 de octubre de 2023, a cambio del soldado de la FDI secuestrado Gilad Shalit.
