El ejército israelí considera que el número de personas muertas en la Franja de Gaza durante la guerra, iniciada tras la ofensiva terrorista liderada por Hamás el 7 de octubre de 2023, ronda las 70.000, en línea con lo que sostiene el ministerio de Salud controlado por Hamás.
Un alto funcionario de seguridad indicó que el desglose del balance todavía se revisa y que no existe una cifra precisa sobre cuántos muertos pertenecían a grupos terroristas. También señaló que se desconoce cuántas muertes se produjeron de forma directa por los combates.
De acuerdo con el ministerio de Salud de Hamás, desde el 7 de octubre de 2023 murieron en Gaza 71.667 personas. El mismo organismo sostiene además que, durante la guerra, al menos 440 palestinos murieron por desnutrición y hambre en la Franja.
Israel rechaza esa afirmación, y el funcionario de seguridad aseguró que esas estadísticas fueron manipuladas por Hamás para incluir a personas que ya padecían problemas de salud graves. Según esa postura, los datos no reflejan con precisión las causas reales de los Muertes.
Durante la guerra, Israel desestimó en gran medida los balances de muertos difundidos por el ministerio de Salud de Hamás, especialmente tras episodios concretos en los que el grupo terrorista publicó lo que funcionarios israelíes describieron como “cifras exageradas”.
No obstante, el total de muertos reportado en la Franja, incluso en conflictos previos, siempre fue considerado por las autoridades de seguridad israelíes como relativamente fiable, aunque esas cifras no distinguen entre civiles y combatientes en el recuento.
Antes del alto el fuego de octubre de 2025, las FDI afirmaron que habían matado al menos a 22.000 combatientes, además de otros 1.600 terroristas dentro de Israel durante la ofensiva del 7 de octubre. Esas cifras se presentaron como parte de sus evaluaciones militares.
Funcionarios de las FDI también declararon con anterioridad que la proporción entre combatientes muertos y civiles se mantuvo relativamente constante a lo largo de la guerra, con entre dos y tres civiles muertos por cada terrorista abatido, según sus estimaciones oficiales.
Israel ha sostenido que procura reducir al mínimo las bajas civiles y ha reiterado que Hamás emplea a los civiles de Gaza como escudos humanos. En esa línea, afirmó que el grupo combate desde áreas civiles, incluidos hogares, hospitales, escuelas y mezquitas.
