Las FDI atacaron a ocho terroristas que emergieron de un túnel en el este de Rafah. Tras eliminar a tres, buscan a los cinco restantes.
Detección, ataque inicial y verificación difícil tras la salida en Rafah
En la madrugada del 30 de enero de 2026, una patrulla de observación e inteligencia de las FDI detectó a ocho operativos que emergieron desde una salida subterránea en el este de Rafah. La alerta, atribuida a la 414.ª Unidad de Recopilación de Inteligencia de Combate, derivó en un ataque de la Fuerza Aérea Israelí contra el grupo en superficie. Tres murieron en el impacto inicial y se lanzaron ataques adicionales hacia sectores estimados de huida.
Al amanecer, las FDI informaron registros en el perímetro para localizar a los cinco que escaparon y una evaluación en curso sobre los resultados de los bombardeos. La verificación inmediata se complica en escenarios de túneles, debido a entradas múltiples, cámaras subterráneas y rutas de escape que conectan con sectores distintos. En esos casos, la noción de “desaparecidos” o “fugados” depende de rastros en superficie, inteligencia posterior y hallazgos durante registros.
Al cierre de la mañana del 30 de enero de 2026, el estado verificable quedó definido por dos datos: tres muertos confirmados y cinco sin localización confirmada, con ataques adicionales ya ejecutados y registros en marcha. En la jerga militar, esta combinación describe un tramo intermedio, en el cual la acción aérea abre una brecha y la resolución depende del control del terreno y de la capacidad de impedir retornos a la red subterránea.
El papel atribuido a la 414.ª unidad ilustra la cadena de acción citada por el ejército: detección del objetivo, fijación y llamada a un ataque aéreo antes de que los operativos vuelvan al subsuelo o se dispersen entre edificios. Una nota del 31 de enero de 2024 presentó al batallón como inteligencia de campo, con capacidad para guiar ataques con drones y medios aéreos e identificar túneles, lanzadores y células con misiles antitanque.

Datos clave verificados del área y las operaciones recientes
- 20 de octubre de 2025: Mando Sur comenzó a señalizar la Línea Amarilla con barreras de hormigón y postes amarillos de 3,5 m cada ~200 m.
- 24 de noviembre de 2025: 17 salieron desde una ruta; 11 abatidos y seis detenidos para interrogatorio.
- 30 de noviembre de 2025: más de 40 eliminados en la semana en el área de una ruta subterránea; decenas de bocas e infraestructura destruidas.
- 4 de diciembre de 2025: Reuters citó a fuentes que estimaron unos 200 atrapados; las FDI reportaron unos 40 muertos atrapados bajo Rafah.
- 22 y 25 de enero de 2026: Kfir y 7.ª Brigada destruyeron rutas de uno y cuatro kilómetros al este de la Línea Amarilla.
Línea Amarilla y control táctico del alto el fuego en Rafah en el este
Desde el otoño de 2025, el este de Rafah quedó encuadrado en un dispositivo de control territorial ligado al alto el fuego y a una demarcación táctica. El 20 de octubre de 2025, las FDI informaron que, por directiva política, el Mando Sur comenzó a señalizar la “Línea Amarilla” con barreras de hormigón y postes pintados de amarillo de 3,5 metros, colocados aproximadamente cada 200 metros y ajustados al relieve, con el fin de brindar “claridad táctica”.
Según la formulación oficial, aquella línea buscó otorgar límites operativos y un marco visible a la presencia de tropas en la Franja. El ejército afirmó operar con el propósito de retirar amenazas inmediatas a sus fuerzas y a las localidades israelíes próximas. Ese dispositivo definió el área donde, pese a la señalización, continuaron contactos súbitos alrededor de bocas de túnel que permanecieron activas en la zona oriental de Rafah.

El 3 de diciembre de 2025, las FDI informaron que cinco soldados resultaron heridos en Rafah, después de que una fuerza de reconocimiento de Golani se topó con operativos que salieron de un túnel en el este de la ciudad y se desató un tiroteo. Luego siguieron ataques de respuesta con apoyo aéreo y fuego de artillería. Associated Press describió un golpe que tensionó un alto el fuego frágil en un área bajo control operativo israelí.
En ese patrón, la salida momentánea a superficie —para atacar, moverse o reabastecerse— abre una ventana breve en la cual la observación y la reacción determinan el desenlace. La existencia de la Línea Amarilla y el despliegue asociado ofrecieron un marco visible, aunque no eliminaron la posibilidad de contactos súbitos cerca de bocas activas. Así, la vigilancia y la respuesta inmediata adquirieron peso decisivo en el este de Rafah.
Operaciones contra túneles y alcance de combatientes ocultos en Rafah
A fines de noviembre de 2025, las FDI presentaron una operación “concentrada” en el este de Rafah bajo mando de la División Gaza, con Nahal, Golani y la unidad Yahalom, especializada en combate subterráneo. Un comunicado del 30 de noviembre afirmó que en los 40 días previos esas fuerzas desmantelaron rutas de túneles y lograron la eliminación de operativos; solo en la semana anterior, más de 40 murieron en el área de una ruta subterránea.
En otro parte del 24 de noviembre, el ejército detalló un episodio de fin de semana en el cual 17 operativos salieron desde una ruta subterránea: 11 fueron abatidos y seis quedaron detenidos para interrogatorio. El reporte enmarcó esa acción dentro del mismo esquema de trabajo contra la infraestructura remanente, con énfasis en bocas de túnel y rutas que, según el propio texto, todavía mantenían capacidad operativa en el este de Rafah.

Información externa evaluó la escala de ese núcleo bajo tierra. El 4 de diciembre de 2025, las FDI afirmaron haber matado a “alrededor de 40” terroristas de Hamás que quedaron atrapados durante meses en túneles bajo Rafah, en un área entonces bajo control israelí, según Reuters. Fuentes israelíes y estadounidenses situaron en torno a 200 el número de atrapados y señalaron salidas con muertes o entregas. Mediadores buscaban un acuerdo, estancado en esa fecha.
En semanas previas al incidente, continuaron operaciones de desmantelamiento en el sector. El 22 de enero de 2026, tropas de la Brigada Kfir, bajo mando de la División Gaza, operaban al este de la Línea Amarilla y, junto con Yahalom, localizaron y destruyeron una ruta subterránea de un kilómetro con armas y tres escondites. El 25 de enero, la 7.ª Brigada culminó el desmantelamiento de una ruta de cuatro kilómetros y reportó seis abatidos, además de lanzadores inactivos y material explosivo.
