Estados Unidos y las Naciones Unidas intentan reunir respaldo internacional para la ayuda humanitaria en el Sudán devastado por la guerra. Para ese fin, ambos pusieron en marcha un nuevo Fondo Humanitario para Sudán, alimentado por $700 millones en contribuciones anunciadas por los Emiratos Árabes Unidos y por Estados Unidos.
La administración Trump afirmó ayer que aportará $200 millones a la iniciativa. Los fondos saldrán de una bolsa de $2.000 millones que reservó a finales del año pasado para financiar proyectos humanitarios en todo el mundo. Los Emiratos Árabes Unidos anunciaron $500 millones; Arabia Saudí y otros ofrecieron aportes sin cifras.
“Hoy estamos señalando que la comunidad internacional trabajará junta para poner fin a este sufrimiento y para garantizar que la ayuda que salva vidas llegue a comunidades con una necesidad tan desesperada, tan desesperada”, dice Tom Fletcher, jefe humanitario de la ONU, quien dirige la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios, u OCHA.
Fletcher afirmó que fijaron el inicio del Ramadán, el 17 de febrero, como fecha “para lograr avances visibles en este trabajo”. La ONU y Estados Unidos presentaron el fondo como plataforma para coordinar el respaldo de gobiernos y otros actores y para canalizar recursos hacia la asistencia en el país.
El asesor principal de Estados Unidos para asuntos árabes y africanos, Massad Boulos, dijo que Washington presentó una “propuesta integral” para una tregua humanitaria. Según Boulos, la tregua podría acordarse en las próximas semanas junto con los esfuerzos dirigidos a ampliar la entrega de ayuda.
Sudán vive una guerra desde 2023, con la fuerza paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido y el ejército sudanés enfrentados por el control del poder. La ONU calcula que más de 40.000 personas han muerto, aunque advierte que el total real podría superar esa cifra muchas veces.
La guerra creó la mayor crisis humanitaria del mundo. Más de 14 millones de personas quedaron obligadas a huir de sus hogares, y la hambruna aparece declarada en varias regiones de Sudán. En ese contexto, el nuevo fondo busca concentrar recursos para la ayuda humanitaria.
