El presidente ruso Vladimir Putin y el presidente chino Xi Jinping conversaron por videoconferencia el miércoles. Durante la llamada, Putin calificó de “estratégica” la relación energética de Rusia con China y recalcó que Pekín se ha convertido en el principal comprador de petróleo y gas de Moscú desde el inicio de la ‘operación militar especial’ en Ucrania.
El dato más llamativo es el calendario: el contacto se produjo apenas dos días después de que Trump anunciara que recortaría los aranceles a los productos indios si Nueva Delhi detenía las compras de crudo ruso. Trump añadió que Washington podría retirar un arancel penal adicional del 25% impuesto por la cooperación energética de India con Moscú.
Sin embargo, no hay confirmación del corte de las compras por parte de la India. Por ahora, no existe un indicador claro de que ese punto central del acuerdo Modi-Trump haya quedado ratificado. El miércoles, FT informó de que India celebra el ‘acuerdo’ de Donald Trump, pero evita referirse a la prohibición del petróleo ruso. Además, persisten obstáculos técnicos para que las importaciones de crudo estadounidense sustituyan al ruso.
“El WTI es simplemente demasiado ligero para considerarse un sustituto de los Urales” para las refinerías de la India tras el anuncio de esta semana de un acuerdo arancelario entre EE. UU. e India, escribió en una nota June Goh, analista de Sparta Commodities.
En ese contexto, Putin aprovechó la oportunidad para exhibir sus vínculos energéticos con China. El asesor del Kremlin Yuri Ushakov también recordó en un comunicado a TASS que Rusia encabeza la lista de suministros de petróleo y gas por gasoducto a China.
“China sigue ocupando el primer lugar entre nuestros socios comerciales extranjeros. Rusia es quinta entre los países, contrapartes comerciales de China. Durante la conversación se planteó la tarea de realizar esfuerzos para el desarrollo ulterior de los vínculos comerciales y económicos, en particular, por ejemplo, en el ámbito energético. Rusia es el principal proveedor de petróleo y gas por gasoducto a China”, afirmó Ushakov.
Según estimaciones del Kremlin, China ha comprado más de $230.000 millones en energía rusa desde la invasión.
En la llamada, Putin reconoció que el comercio bilateral registró un “ligero descenso” el año pasado, con una “corrección de indicadores”, pero sostuvo que Rusia se mantiene “entre los líderes en suministros energéticos a China”. Aseguró que ambos seguirán coordinándose estrechamente en una amplia gama de asuntos.
Sobre el comercio con la India, Reuters informó anteriormente que las refinerías indias todavía no han recibido instrucciones para dejar de comprar completamente petróleo ruso y esperan una decisión formal del gobierno. Cualquier suspensión oficial vendría acompañada, previsiblemente, de un período de transición. En esa línea, las declaraciones previas de Trump pueden haberse adelantado a lo que Modi realmente acordó o aceptó.
Horas después de la conversación entre Xi y Putin, el presidente Trump también habló por teléfono con el líder ruso el miércoles. La última vez que conversaron fue a finales de noviembre, cuando un Trump conciliador elogió las relaciones “extremadamente sólidas” de Estados Unidos con China. La Agencia de Noticias Xinhua divulgó primero la llamada Trump-Xi, pero no se han publicado más detalles.
