Un informe de The Guardian afirma que fuerzas israelíes destruyeron parte de un histórico cementerio de guerra en Gaza con tumbas aliadas, según imágenes satelitales.
Daños documentados en el cementerio de Tuffah y evidencia satelital
Un informe de The Guardian, con base en imágenes satelitales y relatos de testigos, describió daños en el Cementerio de la Comisión de Tumbas de Guerra de la Commonwealth en Tuffah, al este de la ciudad de Gaza. La esquina sur presenta el mayor impacto: desaparecieron filas de sepulturas y el terreno muestra remoción por maquinaria pesada. Se observan movimientos de tierra y accesos abiertos que cortan la traza original del camposanto.
Consultadas por esas pruebas, las Fuerzas de Defensa de Israel dijeron que el lugar funcionó como campo de batalla activo y que sus acciones buscaron proteger a las tropas. En agosto de 2025, el ejército difundió material donde mostró el desmantelamiento de un túnel de Hamás de un kilómetro junto al cementerio. En ese registro, soldados ubicaron un lanzacohetes entre las tumbas. En otras áreas se observó rebrote de vegetación.
Los registros satelitales mostraron la desaparición de secciones completas de tumbas de la Segunda Guerra Mundial, en su mayoría australianas y también británicas y polacas. Sugirieron además que topadoras arrasaron áreas de enterramientos de la Primera Guerra Mundial, principalmente de tropas británicas. Aquellos soldados murieron durante la campaña contra las fuerzas otomanas en Tierra Santa.
Essam Jaradah, cuidador del cementerio durante unos cuarenta y cinco años, dijo haber visto los efectos tras la retirada de las FDI. Afirmó dos operaciones con topadoras: una fuera de los muros, con un despeje de unos doce metros alrededor del recinto, y otra dentro de la esquina con tumbas de australianos. El trabajo cubrió el tramo entre el banco de visitantes y el monumento, con montículos de arena usados como barreras.
Claves del caso Tuffah: imágenes, daños y versión militar
- Imágenes de agosto y diciembre de 2025 mostraron daños no visibles en marzo.
- Material militar ubicó un túnel de un kilómetro junto al cementerio.
- Un lanzacohetes fue señalado entre tumbas dentro del recinto.
- La CWGC reportó daños extensos en lápidas, monumentos y muros.
- El cuidador Essam Jaradah habló de dos operaciones con topadoras.
Argumentos de las FDI y alegaciones sobre infraestructura y túneles
Un portavoz militar israelí dijo que, en el momento pertinente, el área operó como zona de combate activa. Aseguró que grupos armados intentaron atacar a las tropas y buscaron refugio en estructuras cercanas al cementerio. Para garantizar la seguridad de las unidades sobre el terreno, las FDI adoptaron medidas operativas destinadas a neutralizar amenazas identificadas. Añadió que estas actuaciones contaron con aprobación de altos mandos y que se gestionaron con la sensibilidad requerida en espacios sensibles.

El portavoz subrayó la identificación de infraestructura terrorista subterránea dentro del cementerio y en su entorno inmediato, que las FDI localizaron y desmantelaron. En el mismo contexto, material oficial mostró un lanzacohetes colocado entre tumbas, lo que, según el ejército, acreditó uso militar del lugar por parte de Hamás. Las autoridades militares insistieron en que cada operación en áreas sensibles pasó por autorizaciones superiores y respondió a evaluaciones de amenaza sobre las posiciones contiguas al recinto.
La destrucción intencional de cementerios contraviene el derecho internacional salvo que el sitio adquiera condición de objetivo militar. La Royal British Legion expresó consternación por los reportes y lamentó el daño a tumbas de personal británico y aliado. Señaló que las tumbas de guerra honran la memoria de quienes hicieron el máximo sacrificio y merecen el máximo respeto, por lo que el deterioro provoca dolor en familias y comunidades vinculadas a esos caídos.
La Comisión de Tumbas de Guerra de la Commonwealth informó en diciembre que el cementerio sufrió daños generalizados. Enumeró afectaciones en lápidas, monumentos y muros perimetrales, además de instalaciones del personal y áreas de almacenamiento, a causa de la guerra. La institución, responsable del mantenimiento del sitio, dejó constancia de la extensión del deterioro y de la necesidad de evaluar el estado del recinto para definir tareas de reparación y protección futuras.
Repercusiones en Australia y daños extendidos en cementerios de Gaza
El historiador militar Peter Stanley, profesor de la Universidad de Nueva Gales del Sur en Canberra, afirmó que la pérdida resonará con fuerza en Australia. Indicó que el cementerio de Gaza recibe el mismo cuidado que cualquier otro y que comunidades enteras depositaron una carga emocional considerable en su conservación. Según su valoración, el carácter sagrado atribuido a estos recintos explica la profundidad de la reacción pública ante noticias de daño y deterioro.
El cementerio de Tuffah no figura como único caso afectado durante la guerra contra Hamás en Gaza. Reportes tempranos indicaron que las FDI destruyeron al menos dieciséis cementerios del enclave costero palestino. Medios palestinos sostuvieron después que decenas de camposantos quedaron gravemente dañados. Esas referencias pintan un panorama de afectación amplia sobre espacios funerarios, con impacto acumulado en la memoria local y en los compromisos internacionales de preservación de lugares de sepultura.
Esos reportes también refirieron que, durante la guerra, habitantes de Gaza enterraron a sus muertos en áreas sin señalización ni destino funerario. El ejército reconoció exhumaciones de tumbas en la Franja para buscar cuerpos de rehenes y difundió pruebas sobre el uso militar de cementerios por parte de Hamás. Esas acciones formaron parte de operativos de localización e identificación, sujetos a verificaciones en terreno y a decisiones de mando.
El mes pasado, las FDI exhumaron cientos de cuerpos en un cementerio musulmán del este de la ciudad de Gaza para encontrar el cuerpo del último rehén retenido en la Franja, el sargento mayor de policía Ran Gvili, hallado entre tumbas. Según el ejército, las tropas inspeccionaron más de doscientos cincuenta cuerpos, confirmaron su identidad con registros dentales, devolvieron los demás a sus fosas y limpiaron el cementerio tras la operación.
