Los fiscales estatales imputaron a Bezalel Zini, hermano del jefe del Shin Bet, David Zini, y a otros dos acusados por cargos vinculados al tráfico de cigarrillos hacia la Franja de Gaza, en el marco de una amplia red de contrabando que operaba durante la guerra.
Los tres enfrentan acusaciones por asistir al enemigo en tiempo de guerra, fraude y soborno, además de delitos contemplados en las leyes antiterroristas de Israel. La imputación sostiene que las acciones atribuidas a los acusados se realizaron mediante mecanismos ilegales de ingreso de mercancías al enclave.
Zini, reservista de las FDI y exresponsable de logística de la Fuerza Uriah, unidad que trabajó en la demolición de edificios en Gaza, figura como sospechoso de aprovechar su acceso a la zona para introducir 14 cajas de cigarrillos desde Israel a Gaza en tres oportunidades.
Según la imputación, esas tres operaciones le reportaron un total de NIS 365,000 (aproximadamente $117,450). La acusación describe que los envíos se concretaron en distintas ocasiones y que el beneficio económico se obtuvo a partir del traslado irregular de productos prohibidos hacia la Franja.
El caso quedó radicado en el Tribunal de Distrito de Beersheba, donde Zini fue imputado junto a Aviel Ben David, también reservista de la Fuerza Uriah, y Amir Dov Halperin, conocido de Ben David. A ambos se les atribuye participación en el esquema de contrabando.
La fiscalía sostiene que, en conjunto, los tres presuntamente introdujeron cigarrillos de contrabando en la Franja en cinco ocasiones. En paralelo, las autoridades anticiparon que otros 13 sospechosos serán imputados en los próximos días por hechos relacionados con la misma red.
David Zini no figura como sospechoso de ningún delito en este expediente. La investigación quedó a cargo de la Policía de Israel y no del Shin Bet, debido a los vínculos del jefe de la agencia con el sospechoso que aparece mencionado en la acusación.
Durante la guerra, Israel prohibió el ingreso de cigarrillos y otros productos de tabaco en Gaza. Funcionarios señalaron que, cuando esos artículos entran de forma ilegal, se venden a precios elevados en el mercado negro y Hamás les aplica fuertes impuestos.
