Los vínculos del delincuente sexual Jeffrey Epstein con el exprimer ministro Ehud Barak evidencian que no actuaba como agente israelí, según dijo el primer ministro Benjamin Netanyahu en X. “La inusual relación cercana de Jeffrey Epstein con Ehud Barak no sugiere que Epstein trabajara para Israel”, escribe. “Demuestra lo contrario”.
En su mensaje, Netanyahu sostiene que Barak, “anclado en su derrota electoral de hace más de dos décadas”, busca desde hace años, “de forma obsesiva”, debilitar la democracia israelí. Afirma que lo hace mediante su colaboración con la izquierda radical antisionista, en intentos fallidos de derrocar al gobierno elegido.
La divulgación por parte del Departamento de Justicia de EE. UU. de millones de documentos internos vinculados con Epstein expuso conexiones del financiero muerto con numerosas figuras relevantes de la política, las finanzas, el ámbito académico y los negocios. Entre los nombres citados aparece Barak, de acuerdo con lo revelado en esos materiales.
Netanyahu añade que “la fijación personal de Barak” lo condujo a intervenir en acciones públicas y entre bastidores para socavar al gobierno de Israel. Menciona, entre otras, el impulso de movimientos de protesta masivos, la incitación al desorden y la difusión de narrativas falsas en los medios.
En internet circulan numerosas teorías conspirativas que atribuyen a Epstein una relación de trabajo con el Mossad. El primer ministro enmarca sus afirmaciones en ese contexto y presenta la cercanía con Barak como un elemento que, en su interpretación, contradice esas versiones difundidas en línea.
Epstein se declaró culpable en 2008 de cargos de prostitución, incluido solicitar a una menor de edad. En 2019, las autoridades lo arrestaron de nuevo por cargos federales de tráfico sexual de menores. Ese mismo año murió en una celda de una cárcel de Manhattan, y su Muerte se declaró un suicidio.
