La 250 brigada de misiles para acciones de defensa antiaérea del Ejército de Serbia ejecutó un ciclo de adiestramiento intensivo con el sistema FK-3 [HQ-22] en un batallón equipado con ese material. El parte institucional señaló un foco en preparar y ejecutar acciones de defensa antiaérea, con el propósito de elevar la destreza de las dotaciones y las capacidades operativas de la unidad.
El mismo documento indicó que el FK-3 está en servicio desde 2022 y lo vinculó con la necesidad de responder a amenazas contemporáneas en el espacio aéreo. También fijó parámetros de empleo que incluyen un alcance de hasta 100 kilómetros y una altura de interceptación de hasta 27 kilómetros, en un teatro que Serbia integra al sudeste europeo.
El proceso de incorporación pública del sistema se registró previamente mediante demostraciones y visitas oficiales. El ministerio de Defensa organizó el 30 de abril de 2022 en el aeródromo militar de Batajnica la presentación “ŠTIT 2022”, con participación de más de mil efectivos, centenares de sistemas y decenas de aeronaves; el programa incluyó, en su componente estático, la primera exhibición pública del FK-3.
Un año después, el 16 de mayo de 2023, el ministerio de Defensa documentó la visita del ministro y de la embajadora de la República Popular China a una unidad de la 250. brigada donde el FK-3 estaba desplegado. En esa instancia se realizó una demostración de su operación a cargo del personal serbio, según el registro oficial difundido por la cartera.
La doctrina de empleo que las autoridades serbias asociaron al FK-3 mencionó de forma explícita el problema de los drones. El ministerio de Defensa publicó el 30 de diciembre de 2024 una descripción técnica que presentó al FK-3 como un sistema móvil destinado a proteger centros administrativos, infraestructura económica, fuerzas desplegadas, áreas y ejes de aproximación.
Esa publicación le asignó tareas de control y protección del espacio aéreo y enumeró como blancos aviones, helicópteros, misiles de crucero, aeronaves no tripuladas y municiones aire-tierra. Además, consignó velocidades de referencia de hasta 1.000 m/s, alturas de hasta 27 kilómetros y distancias de hasta 100 kilómetros, junto con capacidades de lucha contra interferencias.
El texto también incluyó medidas frente a amenazas dirigidas a los radares, y un material institucional adicional, dedicado al “primer escalón” de unidades de artillería y misiles antiaéreos, repitió el conjunto de blancos. Ese documento ubicó al FK-3 junto a otros sistemas de capas complementarias, en un esquema de cobertura articulada por diferentes medios.
La identificación del FK-3 como derivación del HQ-22 chino figura en documentación gubernamental externa que describe exportaciones y capacidades. El informe anual al Congreso de Estados Unidos sobre desarrollos militares de la República Popular China, publicado en 2024, indicó que Beijing realizó en abril de 2022 su primera entrega de un sistema de misiles superficie-aire a un país europeo, Serbia.
Ese mismo informe definió al FK-3 como variante de exportación del HQ-22 y fijó como referencia una velocidad máxima del misil del orden de Mach 6, además de un alcance de 100 kilómetros. La referencia quedó alineada con los parámetros de empleo divulgados por las autoridades serbias en sus comunicaciones sobre el sistema y su utilización operativa.
La práctica que sostiene esas capacidades se apoya en procedimientos de despliegue y tiro que permiten encuadrar maniobras antidrones sin alterar la naturaleza del sistema. El Ejército de Serbia describió el 14 de noviembre de 2024 una rutina de instrucción que abarca marcha, ocupación de posiciones y trabajo de dotaciones para preparar y ejecutar el fuego conforme a normas.
En esa rutina también incluyó la verificación de funcionalidad y la solución de fallas, con una cadencia cotidiana orientada a asegurar la disponibilidad. En junio de 2025, otra comunicación institucional retomó la lógica de adiestramiento continuo con procedimientos de instalación, marcha, despliegue y preparación de disparos, y recordó que el catálogo de blancos incluye aeronaves no tripuladas.
En febrero de 2026, el ciclo intensivo incorporó el reaprovisionamiento de lanzadores y la posibilidad de lanzar dos misiles contra un mismo blanco. Esas actividades apuntaron a sostener la continuidad del combate frente a incursiones repetidas, un patrón consistente con escenarios de defensa contra drones de reconocimiento o ataque en el entorno regional inmediato.
