El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, confirmó que la segunda ronda de conversaciones con Estados Unidos se celebrará en fecha próxima. El funcionario insistió en que el enriquecimiento nuclear constituye un derecho inalienable de Teherán y requiere tiempo para generar confianza entre las partes.
La primera ronda de negociaciones tuvo lugar el 6 de febrero de 2026 en Muscat, Omán. Delegados estadounidenses de alto nivel, entre ellos el enviado especial Steve Witkoff, participaron en las conversaciones junto a la delegación iraní. Las discusiones se limitaron al programa nuclear y excluyeron otros temas.
Araghchi calificó el encuentro inicial como un buen comienzo para el proceso diplomático. El ministro detalló que Irán mantiene su prerrogativa soberana de continuar con el enriquecimiento nuclear. Añadió que intervenciones militares anteriores no eliminaron las capacidades técnicas del país.
La comunicación oficial iraní rechazó la transferencia de uranio al extranjero. El expediente nuclear solo se resolverá mediante negociaciones estructuradas, según el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán. Teherán expresó disposición para alcanzar un acuerdo que respete sus derechos fundamentales.
Las conversaciones en Omán contaron con mediación del Ministerio de Asuntos Exteriores omaní. El marco establecido se centró en límites de enriquecimiento y mecanismos de verificación. Irán rechazó cualquier presión externa y aclaró que el programa de misiles balísticos permanece fuera de las tratativas por tratarse de defensa nacional.
El Organismo Internacional de Energía Atómica informó en noviembre de 2025 que instalaciones iraníes de enriquecimiento sufrieron daños por acciones externas en junio de ese año. Las actividades se suspendieron temporalmente, pero Irán conservó reservas de uranio enriquecido a niveles cercanos al 60 por ciento de pureza.
Las autoridades iraníes mantienen que el programa nuclear tiene fines pacíficos. Araghchi reiteró que las capacidades técnicas persisten y que el derecho al enriquecimiento deriva de los tratados internacionales firmados por el país. El stock acumulado permite producir varios dispositivos si así se decide.
Las coordinaciones para la próxima ronda se definirán en las capitales respectivas. Las autoridades iraníes destacaron el respeto mutuo y el cumplimiento de compromisos como bases del proceso. El contrato de mediación omaní, vigente desde inicios de 2026, facilita una plataforma neutral para posibles avances operativos.
Irán propone arreglos regionales como consorcios para el manejo de uranio con el fin de garantizar transparencia. Cualquier acuerdo debe reconocer el derecho inalienable al enriquecimiento. Las medidas de protección adoptadas tras los incidentes de 2025 refuerzan la posición negociadora de Teherán.
