El enviado especial estadounidense Steve Witkoff y el asesor Jared Kushner visitaron el portaaviones USS Abraham Lincoln en el mar Arábigo. El almirante Brad Cooper, comandante del Mando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, invitó a los delegados. El Departamento de Defensa autorizó la acción para que se reunieran con el personal militar y expresaran reconocimiento por el despliegue en una zona con tensiones elevadas con Irán.
El buque insignia mantuvo una posición operativa con capacidad para lanzar operaciones aéreas de hasta 90 aeronaves diarias. Esta situación representó un cambio en la postura defensiva regional con impacto en la disuasión estratégica. El Mando Central estableció el despliegue del USS Abraham Lincoln, un portaaviones de clase Nimitz con desplazamiento de 100.000 toneladas y propulsión nuclear, como parte del Grupo de Ataque 3.
El Grupo de Ataque 3 incluyó el Escuadrón de Destructores 21 y el Ala Aérea Embarcada 9. El buque arribó al área de responsabilidad del mando la semana previa. La unidad naval quedó equipada con cazas F-35C de quinta generación y F/A-18 Block III, capaces de misiones de superioridad aérea, ataque terrestre y reconocimiento electrónico a distancias de hasta 1.000 millas náuticas.
Los destructores acompañantes integraron sistemas de defensa antimisiles Aegis con rotaciones de 24 horas para alerta operativa. El despliegue respondió a órdenes ejecutivas que ampliaron la presencia militar estadounidense en el Medio Oriente desde enero de 2026. Estas órdenes incluyeron un total de ocho destructores y escuadrones aéreos adicionales.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Omán publicó fotografías y detalles de las consultas separadas que facilitó el 6 de febrero en Mascate. El ministro Badr Albusaidi medió entre la delegación estadounidense, encabezada por Witkoff y Kushner, y la iraní, dirigida por el ministro de Asuntos Exteriores Abbas Araghchi. Estas conversaciones indirectas identificaron áreas de posible avance en el programa nuclear iraní.
Las conversaciones pusieron énfasis en el cese del enriquecimiento de uranio más allá del 3,67 por ciento y la limitación de centrifugadoras a 5.060 unidades, según parámetros establecidos en acuerdos previos como el Plan de Acción Integral Conjunto de 2015. La orden presidencial estadounidense del 4 de febrero autorizó estas negociaciones para abordar el expediente nuclear. Irán mantuvo su postura de no discutir capacidades defensivas, incluidas misiles balísticos con alcances de hasta 2.000 kilómetros.
El expediente del Mando Central registró un incidente el 3 de febrero. Un caza F-35C del USS Abraham Lincoln derribó un dron iraní Shahed-139 que se aproximó a 20 millas náuticas del buque con trayectoria agresiva. La acción activó protocolos de defensa que involucraron radares SPY-1 y misiles SM-6. Esta medida defensiva subrayó la cronología de escaladas.
La cronología incluyó protestas nacionales en Irán desde diciembre de 2025 con ejecuciones documentadas en registros judiciales iraníes por un total de 800 casos. Los despliegues estadounidenses sumaron miles de tropas, sistemas antiaéreos y aviones de reabastecimiento KC-135 para extender autonomías operativas. La Casa Blanca consignó en una transcripción del 6 de febrero que el presidente Donald Trump calificó las conversaciones como “muy buenas” y anunció una reunión adicional.
El Departamento de Defensa mantuvo el Grupo de Ataque en posición para respaldar opciones diplomáticas o de contención, con tiempos de respuesta de menos de 30 minutos para lanzamientos aéreos. El Mando Central actualizó su evaluación operativa el 7 de febrero y confirmó que el USS Abraham Lincoln y sus unidades asociadas sostuvieron la capacidad para proyectar fuerza en un radio de 500 millas náuticas.
Las unidades integraron inteligencia de bases de datos satelitales para monitoreo continuo de instalaciones nucleares iraníes en Natanz y Fordo. Esta configuración operativa reflejó la continuidad de medidas de protección anunciadas en órdenes ejecutivas de enero. Las rotaciones de personal aseguraron sostenibilidad por periodos de hasta seis meses sin relevo principal.
