El primer ministro Benjamin Netanyahu se reunirá con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca, en Washington, el 18 de febrero de 2026 para examinar las negociaciones entre Estados Unidos e Irán sobre el programa nuclear iraní. La oficina del primer ministro informó que el encuentro abordará el curso y el contenido de esas gestiones diplomáticas.
Según el comunicado oficial, el eje de la reunión será la imposición de restricciones a los misiles balísticos y el cese del apoyo iraní a grupos armados en la región. El encuentro coincide con el inicio de una segunda ronda de conversaciones indirectas entre Washington y Teherán, con impacto potencial sobre la estabilidad en Oriente Medio.
La oficina precisó que Netanyahu viajará a Washington esta semana y que el calendario fue ajustado para acompasarlo con el avance de las conversaciones nucleares. Inicialmente, el desplazamiento estaba previsto del 18 al 22 de febrero, período que coincide con la apertura de la conferencia anual de una organización proisraelí en la capital estadounidense.
El comunicado reiteró la posición israelí: “El primer ministro cree que cualquier negociación debe incluir restricciones sobre los misiles balísticos y el fin del apoyo al eje iraní”. La declaración mencionó el alcance del arsenal iraní, estimado en hasta 2.000 kilómetros según informes de inteligencia presentados en foros internacionales.
También aludió al financiamiento de organizaciones como Hezbolá en Líbano y los hutíes en Yemen. En paralelo, las conversaciones entre Estados Unidos e Irán iniciaron su segunda fase el 6 de febrero de 2026 en Mascate, Omán, bajo mediación de ese país, de acuerdo con fuentes diplomáticas.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, calificó las sesiones indirectas como un comienzo positivo y confirmó que ambas partes acordaron reanudarlas en breve tras consultas internas. Trump, en declaraciones realizadas a bordo del Air Force One, afirmó que las conversaciones fueron “muy buenas” y anunció una nueva reunión para la semana siguiente.
Estas gestiones retoman la ronda celebrada entre abril y junio de 2025, en la que se estableció un marco para tratar el enriquecimiento de uranio. Irán sostiene que esa actividad es un derecho inalienable y que los niveles han alcanzado hasta el 60 por ciento en instalaciones como Natanz y Fordo.
El Departamento de Estado indicó que las exigencias estadounidenses incluyen la reducción de las reservas de uranio enriquecido, la ampliación de las inspecciones y límites a centrifugadoras avanzadas como las IR-6 e IR-9, cuya capacidad multiplica por diez la de modelos anteriores.
Irán afirma que el enriquecimiento se mantiene en volúmenes destinados a fines civiles y que dispone de más de 19.000 centrifugadoras operativas, según datos de 2025. En enero de 2026, Trump firmó una orden ejecutiva que refuerza las sanciones contra entidades iraníes vinculadas al programa de misiles.
La reunión entre Netanyahu y Trump se enmarca además en la cita prevista para el 19 de febrero en el Instituto de la Paz de Estados Unidos, donde una junta internacional analizará la reconstrucción de Gaza conforme a un plan de cese del fuego de veinte puntos.
La agenda de la Casa Blanca señala que Netanyahu participará en reuniones paralelas, aunque su oficina indicó que la prioridad será el dossier iraní. Sistemas israelíes como Cúpula de Hierro y David’s Sling refuerzan la relevancia operativa de las restricciones planteadas.
A su vez, la presencia del grupo de ataque del portaaviones Abraham Lincoln en el mar Arábigo forma parte del dispositivo militar que acompaña el proceso diplomático. Hasta el 7 de febrero de 2026, el canal diplomático permanece abierto mientras las partes coordinan posiciones.
