El 7 de febrero de 2026 Japón incorporó oficialmente los cazas furtivos F-35B al 202.º Escuadrón de Cazas Tácticos en la base aérea de Nyutabaru, ubicada en la prefectura de Miyazaki, Kyushu. Esta unidad operativa marca el inicio de capacidades STOVL en territorio japonés y sitúa aviones de quinta generación frente al arco suroccidental del país y el acceso al estrecho de Taiwán.
La Fuerza Aérea de Autodefensa inició el proceso al recibir tres F-35B el 7 de agosto de 2025 en la misma base. Las autoridades regionales de defensa notificaron entonces el despliegue inicial y detallaron los perfiles de aterrizaje vertical previstos para esa fecha.
El ministerio de Defensa estableció un cronograma que concentra ocho aeronaves F-35B en Nyutabaru antes del 31 de marzo de 2026, cuando concluye el año fiscal japonés. Las autoridades mantuvieron coordinación con gobiernos locales para gestionar el impacto acústico producido por maniobras de despegue corto y aterrizaje vertical, así como por los patrones de aproximación y salida.
El F-35B incorpora un sistema de ventilador de sustentación y tobera vectorial que permite aproximaciones casi estacionarias y tomas verticales. Estas características demandan requisitos térmicos y de mantenimiento diferentes a los de cazas con despegue convencional.

La configuración STOVL permite operar desde pistas cortas, áreas dispersas de estacionamiento y puntos avanzados con infraestructura mínima. Japón aplica esta capacidad para ejecutar movimientos rápidos entre aeródromos insulares y reducir la dependencia de bases grandes en el suroeste del archipiélago.
El presupuesto del año fiscal 2026 asignó 72,5 mil millones de yenes a la adquisición de tres F-35B. En contraste, destinó 149,3 mil millones de yenes a ocho F-35A. Ambas líneas presupuestarias incluyen fondos para expansión de flota y soporte logístico asociado.
El fabricante del F-35 reportó costos flyaway promedio de $82,5 millones por unidad para el F-35A y $109 millones para el F-35B en lotes recientes. La diferencia responde a la complejidad del sistema STOVL y su integración específica.
La activación del escuadrón en Nyutabaru coincide con la transición de la Fuerza Marítima de Autodefensa hacia operaciones de ala fija embarcada. En abril de 2024 se completó la primera fase de modificaciones en el destructor portahelicópteros JS Kaga para operaciones con F-35B.
La clase Izumo avanza en un plan escalonado que incorpora capacidad de aviación fija. El despliegue terrestre en Kyushu proporciona infraestructura de entrenamiento, mantenimiento y generación de misiones para futuras operaciones combinadas entre bases en tierra y buques. El ministerio de Defensa integra este calendario en sus documentos programáticos oficiales.
