El nombre de un oficial de inteligencia de las Fuerzas de Defensa de Israel que murió en circunstancias no esclarecidas mientras estaba detenido en prisión, donde enfrentaba cargos de seguridad en 2021, quedó habilitado para su difusión pública tras el levantamiento de las restricciones vigentes hasta el momento.
El oficial académico superior, rango equivalente a capitán, Tomer Eiges, permanecía encarcelado bajo acusaciones vinculadas a graves delitos de seguridad. En mayo de 2021 fue hallado sin vida dentro de su celda, sin que entonces surgiera una indicación clara y concluyente sobre la causa precisa de su muerte.
Las autoridades realizaron una autopsia en Israel y dispusieron además un análisis de sangre en un laboratorio forense especializado de Estados Unidos. Ninguno de esos procedimientos permitió establecer conclusiones definitivas sobre el motivo dla muerte del oficial mientras se encontraba bajo custodia militar.
La totalidad del caso, incluida la identidad de Eiges, estuvo sometida a censura militar y a órdenes judiciales de silencio. Estas restricciones se mantuvieron a pesar de que diversa información, como su nombre completo y su fotografía, circulaba ampliamente en internet desde el momento del incidente.
Eiges afrontaba cargos que abarcaban casi dos docenas de delitos diferentes y se exponía a una eventual condena que podía superar los diez años de prisión. Las imputaciones se consideraban de extrema gravedad dentro del sistema de justicia militar israelí.
El entonces jefe del Estado Mayor de las FDI, Aviv Kohavi, declaró que el oficial estuvo cerca de provocar un daño significativo a un secreto de Estado. Según indicó, ese perjuicio se evitó en el último instante, como resultado directo de la detención realizada.
Durante su reclusión, Eiges permanecía en una prisión militar mientras sus abogados defensores y los fiscales militares sostenían negociaciones orientadas a alcanzar un posible acuerdo de culpabilidad que pusiera fin al proceso judicial en su contra.
En la noche del 16 de mayo de 2021, personal penitenciario encontró al oficial en estado crítico dentro de su celda. Fue trasladado de inmediato a un hospital, donde los médicos confirmaron su Muerte pocas horas después de su ingreso.
Las FDI no determinaron oficialmente la causa de la muerte. Sin embargo, funcionarios militares señalaron de manera extraoficial que las circunstancias observadas en el lugar y los antecedentes del caso sugerían que se habría tratado de un suicidio.
