El 7 de febrero de 2026, el Ejército de Israel comunicó la muerte de dos palestinos tras dos cruces separados de la línea que denomina “Línea Amarilla” en la Franja de Gaza. El parte sostuvo que ambos avanzaron “de una manera que suponía una amenaza inmediata”, y la tropa abrió fuego para “eliminar la amenaza”.
El comunicado describió el primer cruce en el sector sur, donde un individuo se acercó a una fuerza acorazada en patrulla. También reportó un segundo cruce en el norte, donde otro individuo se aproximó a un destacamento de reservistas. El parte no aportó datos sobre identidad ni indicó si existieron advertencias previas.
La Línea Amarilla como límite operativo desde el alto el fuego
La Línea Amarilla funciona como límite operativo desde la entrada en vigor del alto el fuego del 10 de octubre de 2025. El ministerio de Defensa de Israel la vinculó con defensa adelantada y anunció fuego ante cualquier intento de cruce. El Gobierno de Estados Unidos difundió mapas del cese de hostilidades.
La coexistencia de mapas, marcadores físicos y daños de guerra dejó tramos sin señalización homogénea. Esa variación elevó el riesgo de aproximaciones no autorizadas y permitió interpretaciones distintas sobre la posición exacta del límite. Los mapas difundidos describieron una franja bajo control militar israelí en el eje oriental y en áreas de borde.
Unidades involucradas y secuencia descrita por el parte
El comunicado ubicó el primer incidente en el sur de Gaza y lo vinculó con tropas de la 7.ª Brigada Blindada, que el Ejército mantiene en actividad en el Mando Sur bajo la estructura de la División de Gaza. El segundo incidente, en el norte, lo atribuyó a reservistas de la Brigada Alexandroni.
El parte no detalló armas, distancia, advertencias ni identificación personal. En cambio, concentró la explicación en una secuencia operativa: detección del acercamiento, evaluación de amenaza inmediata y empleo letal de la fuerza para detener la aproximación. El mando presentó ese criterio como regla de respuesta en el área.
La franja de contacto alrededor de la Línea Amarilla registró episodios de fuego durante los meses posteriores al alto el fuego. El Ministerio de Salud de Gaza registró cientos de muertes por fuego israelí desde octubre, con un subconjunto asociado a proximidades del límite y a cruces hacia el lado bajo control israelí.
El Ejército de Israel reconoció muertes en el entorno de la línea y sostuvo que la mayoría correspondía a combatientes, conforme a reglas de enfrentamiento orientadas a impedir aproximaciones que considera peligrosas para patrullas y posiciones fijas. El comunicado enmarcó esos hechos en esa política de control del límite.
La diferencia entre recuentos quedó expuesta por la ausencia de un mecanismo en terreno. Esa brecha persistió mientras las partes sostuvieron registros de muertes en el entorno del límite y cruces hacia el área bajo control israelí.
En paralelo, imágenes satelitales comerciales y registros audiovisuales de campo mostraron marcadores amarillos colocados y reubicados en barrios del este de Ciudad de Gaza. Ese material también registró demoliciones y nivelación de estructuras dentro y cerca de la franja militarizada, en un entorno donde los marcadores no mantuvieron una ubicación constante.
Esa evolución mantuvo un corredor de seguridad que el Ejército de Israel defendió como requisito para proteger comunidades del lado israelí y sostener reacción ante disparos, infiltraciones o intentos de ataque desde Gaza. El parte del 7 de febrero reiteró que el dispositivo neutraliza de inmediato cualquier acercamiento que el mando catalogue como amenaza.
