Seis F-35B viajaron desde RAF Marham a RAF Akrotiri para reforzar la cobertura aérea y la protección de base en el Mediterráneo oriental.
Akrotiri como plataforma avanzada para misiones y protección de fuerzas
El 6 de febrero de 2026, el Reino Unido trasladó seis cazas furtivos F-35B Lightning desde RAF Marham, en Norfolk, hasta RAF Akrotiri, en Chipre. El objetivo fue reforzar la cobertura aérea de las Áreas de Base Soberana británicas en el Mediterráneo oriental, donde la RAF ya mantiene Typhoon FGR4. El movimiento incorporó baja observabilidad y sensores avanzados a una instalación clave en un entorno con riesgo de escalada rápida.
RAF Akrotiri reúne infraestructura que el ministerio de Defensa usa como punto de salida, reabastecimiento y control para operaciones prolongadas. La base sostiene patrullas de combate aéreo, escoltas y apoyo a aeronaves de inteligencia y a cisternas de reabastecimiento en vuelo sin exigir permisos de tránsito a última hora. El traslado desde el Reino Unido hasta Chipre suele requerir reabastecimiento en vuelo para optimizar rutas, tiempos y reservas de combustible en un corredor europeo y mediterráneo.
El registro parlamentario ya describía el tamaño y el sentido de la presencia en Akrotiri. El 23 de junio de 2025, una intervención en la Cámara de los Comunes consignó “alrededor de 14” Typhoon desplegados en la base. Ese texto vinculó la cifra a un refuerzo de seguridad y a la decisión del primer ministro de “adelantar” recursos adicionales si resultaran necesarios, además de inversión en defensa antiaérea basada en tierra en Chipre.

Esa protección se apoya en amenazas que combinan vectores baratos de saturación con sistemas de mayor alcance. Otra entrada parlamentaria, del 27 de noviembre de 2024, citó el sistema naval Sea Viper en destructores Tipo 45, el sistema terrestre Sky Sabre y Typhoon en alerta de reacción rápida. El mismo texto atribuyó a Sky Sabre la capacidad de interceptar varios misiles de crucero, aeronaves y drones hasta 25 kilómetros dentro de una defensa de base.
Elementos citados por el Parlamento para defender RAF Akrotiri
- Seis F-35B Lightning llegaron a RAF Akrotiri el 6 de febrero de 2026 desde RAF Marham, en Norfolk.
- Una intervención del 23 de junio de 2025 anotó “alrededor de 14” Typhoon en Akrotiri y mencionó un refuerzo de seguridad.
- Ese antecedente aludió a la decisión de “adelantar” recursos adicionales si resultaran necesarios y a inversión en defensa antiaérea basada en tierra en Chipre.
- El registro del 27 de noviembre de 2024 citó Sea Viper en destructores Tipo 45, Sky Sabre y Typhoon en alerta de reacción rápida.
- Sky Sabre figura con capacidad para interceptar múltiples misiles de crucero, aeronaves y vehículos aéreos no tripulados hasta 25 kilómetros.
Cómo se complementan F-35B, Typhoon y defensas terrestres en Chipre
En Akrotiri, el Typhoon FGR4 aporta velocidad, tasa de ascenso y carga útil para misiones aire-aire y aire-tierra. Allí sostiene tareas vinculadas a la operación británica contra remanentes del Estado Islámico en Irak y Siria. El F-35B ofrece una firma reducida y un paquete de sensores que permite detectar, clasificar y seguir amenazas a distancia, compartir datos con otras plataformas y operar con más margen ante defensa antiaérea y guerra electrónica.
La variante B añade despegue corto y aterrizaje vertical. Esa característica no sustituye la pista principal de Akrotiri, pero amplía opciones de dispersión y recuperación si el escenario se degrada. En un despliegue orientado a defensa, la planificación reorganiza prioridades: alertas permanentes, reglas de enfrentamiento centradas en interceptación y disuasión, y una cadena de control lista para decisiones rápidas ante objetos no identificados, enjambres de drones o misiles de crucero.

En ese esquema, el F-35B puede actuar como sensor adelantado que reduce incertidumbre y mejora el cuadro táctico. El Typhoon aporta persistencia, velocidad de respuesta y capacidad de intercepción. La defensa terrestre, si existe, cubre el tramo final y protege pista, depósitos y zonas de vida si un vector supera la capa aérea o intenta saturarla. La coordinación con aeronaves de apoyo, inteligencia y reabastecimiento completa el dispositivo de protección de base.
Akrotiri resulta atractiva y expuesta a la vez. Está fuera del continente europeo, dentro de un espacio marítimo conectado con Siria, Líbano, Israel, Egipto y el corredor hacia el golfo Pérsico. Funciona como lugar de paso para aeronaves que entran y salen de operaciones. Si el gobierno británico incrementa activos allí, aumenta la capacidad de vigilar o proyectar poder, y también la necesidad de endurecer instalaciones y coordinar defensas terrestres en el enclave.
Tensión entre Estados Unidos e Irán y su efecto sobre el despliegue
La decisión de colocar cazas adicionales en Chipre también se explica por el papel de Akrotiri como activo político y militar en un teatro donde la dinámica entre Estados Unidos e Irán marca el nivel de riesgo. El 6 de febrero de 2026, delegaciones de ambos países mantuvieron conversaciones en Mascate, Omán, sobre el programa nuclear iraní, con el objetivo de reactivar un canal diplomático tras meses de tensión. El encuentro quedó como un primer paso.
Las delegaciones acordaron continuar contactos, mientras el contexto regional siguió cargado de señales militares, movimientos de fuerzas y advertencias públicas. En paralelo, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, fijó líneas rojas y describió consecuencias en caso de ataque, según una declaración pública. Afirmó de manera explícita que Irán atacaría bases estadounidenses en la región si Estados Unidos atacaba Irán, y rechazó que el programa de misiles entrara en negociación.

Ese tipo de mensaje incorpora instalaciones aliadas y asociadas a Estados Unidos al cálculo de riesgo, como posibles puntos vulnerables por su función de apoyo. Para el Reino Unido, reforzar Akrotiri obliga a sostener un escudo puntual con vigilancia de aproximaciones, patrullas de protección, seguridad perimetral y coordinación con defensas en tierra. El registro parlamentario de 2025 dejó constancia de esa orientación al mencionar inversión en defensa antiaérea basada en tierra en Chipre.
El estado verificable al 7 de febrero de 2026 combinó tres elementos: presencia reforzada de aeronaves en RAF Akrotiri, una conversación nuclear reabierta en Omán sin acuerdo cerrado, y advertencias explícitas de Irán sobre ataques a bases estadounidenses en caso de agresión. La RAF quedó posicionada con dos tipos de caza complementarios en el mismo aeródromo y con un marco institucional que permite reforzar recursos y defensas si la situación regional lo exige.
