El compositor israelí Matti Caspi murió de madrugada a los 76 años. Dejó cerca de 1.000 canciones, colaboraciones notables y décadas de álbumes.
Su muerte y el legado de casi mil canciones en la música de Israel
Matti Caspi, compositor, cantante y letrista israelí, murió en la noche entre el sábado y el domingo a los 76 años. La familia comunicó la muerte el domingo por la mañana con un mensaje al público como parte central de su historia y atribuyó la muerte a un cáncer que arrastraba desde hacía años. En su nota, pidió recordar su obra y su amor. Le sobreviven su esposa, Raquel, y sus cuatro hijos.
Caspi dejó cerca de 1.000 canciones y varias de las melodías más queridas del país. Entre los títulos que suelen citarse como núcleo de su legado figuran “Brit Olam” (Pacto eterno), “Ekh Ze SheKochav” (¿Cómo es que una estrella?), “Hine Hine” (Aquí, aquí), “Lo Yadati SheTelchi Mimeni” (No sabía que me dejarías) y “Shir HaYonah” (La canción de la paloma). Esas piezas reforzaron su vínculo con el público israelí a lo largo de décadas.
En mayo pasado, el cáncer derivó en metástasis y Caspi anunció en redes sociales la cancelación de próximas presentaciones para concentrarse en su salud. Luego impulsó y completó una campaña de micromecenazgo y mediática de $1,5 millones para financiar tratamientos experimentales fuera del sistema nacional de salud. En julio afirmó: “Lucharé de todas las formas posibles, seré terco hasta el final”, cuando ya no podía tocar piano ni guitarra.
A lo largo de décadas publicó decenas de álbumes y trabajó con frecuencia como músico y productor. Se le atribuyó una capacidad singular para construir armonías y escribir letras fáciles de cantar, rasgos que atravesaron su catálogo y marcaron la recepción de su obra en distintas generaciones. Varios críticos lo describieron como un armonista destacado que respetaba tradiciones folclóricas israelíes, con composiciones complejas y un estilo reconocible para el público que siguió sus conciertos.
Claves de su vida y de su relación con el público
- Creó cerca de 1.000 canciones y publicó decenas de álbumes.
- En 1973 tocó para tropas en el Sinaí junto a Leonard Cohen.
- Recaudó $1,5 millones para tratamientos experimentales fuera del sistema nacional de salud.
- Nació en 1949 en el kibutz Hanita y mantuvo ese vínculo toda su vida.
- En 2002 un tribunal de Tel Aviv lo declaró culpable de bigamia y el fallo quedó firme en 2004.
Infancia en Hanita y formación musical con piano y armónica desde niño
Caspi nació en 1949 en el kibutz Hanita, en el norte de Israel, y sostuvo que permaneció ligado a ese lugar durante toda su vida. Se definió como un niño feliz que pasaba horas con ritmos y canciones en la Galilea occidental. Según contó, esa rutina acompañó sus primeros años y le dio una base para su oído musical. El apego a Hanita apareció también en su manera de hablar del país.
Aprendió flauta dulce cuando era muy pequeño y luego conoció a Shmuel Gogol, músico israelí nacido en Polonia que tocaba la armónica. Ese encuentro aumentó su interés por los instrumentos. Gogol recibió su primera armónica de Janusz Korczak, médico polaco que dirigía un orfanato para niños judíos durante el Holocausto, sobrevivió a Auschwitz y llegó a Israel. Allí fundó la banda de armónicas de Ramat Gan. También actuaba en una residencia de ancianos cercana al kibutz.
Gogol le dijo a Caspi que le daría su armónica si aprendía a tocar el piano. Los padres presionaron al kibutz para incorporar clases, y él estudió en el conservatorio cercano de Nahariya con Raphael Dragan, pianista nacido en Rumanía. Practicó el instrumento en la residencia de ancianos y su padre lo acompañó en las lecciones para traducir del rumano al hebreo. Con ese apoyo consolidó una disciplina que mantuvo muchos años.
Después recibió la armónica de Gogol, la incorporó a su repertorio y con el tiempo escribió obras para ese instrumento. En la adolescencia realizó su primer arreglo musical en competencias con otros jóvenes talentos. Más tarde cumplió el servicio militar en la Tropa del Comando Sur, donde actuó como cantante, compositor y productor musical. Allí formó un trío con Gadi Oron y Ya’akov Noy, The Three Fat Men, y difundió “Ani Met”, su primer éxito importante.
De Arik Einstein a Leonard Cohen: auge y giras para tropas en 1973
Su carrera profesional comenzó pocos días después de dejar el ejército, tras recibir una llamada de Arik Einstein, pionero del rock israelí. Caspi visitó su casa y pasó una tarde dedicada a tocar música. En esos recuerdos, contó que en ese encuentro advirtió que también podía cantar. A partir de allí publicó discos, sostuvo colaboraciones estrechas y consolidó un perfil como compositor, intérprete y productor con presencia constante en el escenario israelí.
En 1973, durante la Guerra de Yom Kipur, el canadiense Leonard Cohen llegó a Israel y Caspi se sumó con la guitarra para actuar ante tropas en distintos puntos de la península del Sinaí. Caspi recordó una presentación junto a una pista de aterrizaje. Mientras aviones Hércules C-130 llegaban y descargaban soldados destinados al canal de Suez, Cohen cantaba “Like a Bird on a Wire” con Caspi, y repetía la canción para cada unidad.
Al término de esa jornada, Cohen y Caspi subieron a un camión y ayudaron a trasladar soldados heridos hacia helicópteros, los mismos militares para los que habían tocado horas antes. Tras esa experiencia, Caspi encadenó décadas de trabajo prolífico y publicó algunas de sus canciones más populares. Mantuvo una colaboración estrecha con el cantante y letrista Ehud Manor. Críticos resaltaron su habilidad para unir tradición folclórica, armonías complejas y un estilo propio.
También destacó por colaboraciones con Yehudit Ravitz, Shlomo Gronich, Shalom Hanoch, Hava Alberstein, Nurit Galron, Danny Robas, Gali Atari, Arik Sinai, Meir Banai, Erez Halevi y Shoshana Damari, entre otros. Caspi decía que no componía canciones por encargo, aunque entregaba melodías si encajaban mejor en la voz de otro intérprete. Afirmó que disfrutaba las actuaciones en vivo, donde se sentía suelto y hallaba comodidad en el contacto directo con el público.
Vida personal, regreso a Israel y tributos públicos tras su Muerte
Tras el ejército, Caspi se casó con Galia Superstein, pero el matrimonio terminó en menos de un año. En 1972 conoció a la actriz (Patty) Doreen Lubetzky; se casaron y tuvieron dos hijos, Brit, nacida en 1981, y Bar, nacido en 1985. Después de la separación, conoció a Raquel Wenger en 1990. Ambos emigraron a Canadá, se casaron en 1994 en California y tuvieron dos hijos más: Suyan, nacida en 1992, y Sean, nacido en 1995.
En 1997 Caspi regresó a Israel. Cinco años después, un tribunal de Tel Aviv determinó que seguía legalmente casado con Doreen cuando se casó con Raquel en 1994, y lo declaró culpable de bigamia. La sentencia incluyó seis meses de condena suspendida y una pequeña multa. Caspi apeló, pero el recurso no prosperó. En 2004, el tribunal ratificó el fallo original y dejó firme la condena. El caso tuvo amplia repercusión en medios israelíes.
Tras su regreso recibió una cálida acogida del público israelí, continuó la producción de discos y actuó por todo el territorio. En 2014, durante la guerra de la Operación Margen Protector en Gaza, viajó al sur y tocó para comunidades de kibutzim. Preparó una lista de clásicos y atendió pedidos del público para residentes que permanecían en habitaciones seguras. Ese gesto reforzó su imagen de músico cercano a la vida cotidiana del país.
En diciembre de 2023, junto con Shalom Hanoch, dedicó un álbum a Guy Illouz, rehén del asalto de Hamás del 7 de octubre de 2023 y muerto en cautiverio. Caspi actuó hasta junio de 2025, cuando el cáncer causó parálisis en la mano izquierda. Tras su muerte, Isaac Herzog destacó sus melodías y arreglos.
