Las autoridades de Siria detuvieron a un agente de la seguridad interna como sospechoso del asesinato de cuatro civiles en la provincia de Sweida, de mayoría drusa, según informó el responsable local de seguridad interna. El funcionario precisó que el arresto se produjo tras los primeros resultados de la investigación oficial.
Cuatro personas murieron por impactos de bala y una quinta sufrió heridas graves durante el incidente ocurrido el sábado en la aldea de al-Matana, indicó Hossam al-Tahan, de acuerdo con la información difundida por la agencia estatal de noticias SANA. El ataque generó alarma entre los habitantes de la zona rural.
La investigación inicial, realizada con la colaboración de uno de los supervivientes del ataque, determinó que uno de los sospechosos pertenecía a la Dirección local de Seguridad Interna, señaló el jefe de seguridad. A partir de ese indicio, las autoridades avanzaron con medidas inmediatas.
“El agente fue detenido de inmediato y remitido a investigación”, declaró el responsable, sin aportar más detalles sobre el curso del proceso ni sobre la posible implicación de otras personas en los hechos ocurridos en la provincia del sur del país.
Con anterioridad, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos había informado que cuatro personas murieron y una quinta resultó herida por disparos de asaltantes desconocidos mientras recolectaban aceitunas. El organismo describió el ataque como un episodio de violencia repentina contra civiles.
Las autoridades habían autorizado a los recolectores de aceitunas a permanecer en la parte norte de la provincia, un área bajo control de las fuerzas gubernamentales, añadió el Observatorio. Sweida constituye el principal bastión de la minoría drusa en el sur de Siria.
La violencia estalló brevemente en la provincia en julio del año pasado, cuando grupos armados afiliados al líder espiritual druso, el jeque Hikmat al-Hijri, se enfrentaron con clanes beduinos locales. Las fuerzas gubernamentales intervinieron y se alinearon de facto con los beduinos.
Esa situación motivó la intervención militar israelí en apoyo de los drusos, una comunidad con presencia relevante también en Israel. Cientos de civiles, en su mayoría drusos, murieron durante los enfrentamientos, muchos a manos de combatientes gubernamentales.
Aunque ese mismo mes se alcanzó un alto el fuego, la tensión persistió y el acceso a Sweida siguió siendo complicado. Residentes de la provincia acusan al gobierno de imponer un bloqueo, del que han huido decenas de miles de personas, una acusación que Damasco rechaza.
Desde entonces, varios convoyes de ayuda humanitaria lograron ingresar en la provincia, en un contexto marcado por la fragilidad del alto el fuego y las persistentes denuncias de la población local sobre las condiciones de vida y seguridad.
