China exhibe el J-35A y opera el Fujian; Washington acelera entregas récord de F-35, ajusta TR-3, refuerza bases y sostiene una red aliada.
China muestra el J-35A y vincula el caza a su expansión naval reciente
Entre 2024 y comienzos de 2026, la rivalidad industrial en aviación de combate pasó a una etapa de producción sostenida y de oferta comercial abierta. China llevó su nuevo caza furtivo J-35A a ferias internacionales, mientras Estados Unidos empujó la entrega del F-35 hasta 191 aparatos en 2025 y sostuvo el programa como columna vertebral en el Indo-Pacífico. La cifra opera como termómetro: indica cuántos aviones salen de fábrica, entran a inventario y se integran.
En noviembre de 2024, el J-35A apareció por primera vez en el salón aeronáutico de Zhuhai, en una presentación oficial que combinó vitrina y señal. El debut dejó más preguntas técnicas que respuestas públicas, pero transmitió un mensaje industrial directo. Pekín presentó una línea furtiva adicional, distinta del J-20, y la ubicó como opción lista para madurar en paralelo a la aviación naval, con énfasis en una futura versión embarcada.
Un año después, en noviembre de 2025, China incorporó a servicio su tercer portaaviones, el Fujian, con catapultas electromagnéticas. Las pruebas incluyeron al J-35 en versión embarcada y al KJ-600 de alerta temprana. En diciembre, el Fujian cruzó el estrecho de Taiwán en la primera travesía registrada desde la incorporación formal. El país mostró un ciclo completo: plataforma aérea nueva, plataforma naval nueva, y ensayos de adiestramiento en rutas sensibles.

A comienzos de febrero de 2026, la escena volvió a un salón aeronáutico, esta vez en Singapur. China colocó al J-35A en vitrina como alternativa a cazas occidentales y acompañó la muestra con una puesta en vuelo del J-10C. La puesta en escena apuntó a audiencias del Sudeste Asiático y reforzó el propósito dual del proyecto: venta externa y demostración de avance industrial, con un formato similar al de Zhuhai en 2024.
Cifras y hitos que marcan la competencia industrial entre China y Estados Unidos
- Lockheed entregó 110 F-35 en 2024 y elevó la cifra a 191 en 2025, el récord anual del programa.
- El Pentágono retuvo $5 millones por avión hasta que Lockheed entregue la capacidad completa asociada a la modernización TR-3.
- Costos promedio para entregas 2023-2025: 82,5 millones (F-35A), 109 millones (F-35B) y 102,1 millones (F-35C).
- En agosto de 2025, un contrato modificado de 2.800 millones financió producción de motores F135 e incluyó 141 motores del lote 18.
- En diciembre de 2025, otro contrato de 1.600 millones cubrió mantenimiento y repuestos, con más de 1.300 motores entregados a Estados Unidos y a 20 países aliados.
Washington apuesta por volumen y estandarización con el F-35 como eje
En Washington, la respuesta tomó la forma de escala y de estandarización. El F-35 nació como caza común para tres fuerzas y como programa de exportación para aliados, con una ambición que priorizó una arquitectura compartida. Desde temprano, el plan empujó a fabricar por delante del calendario de pruebas. En 2016, el Pentágono asumió el riesgo de acumular hasta 500 aparatos antes de completar ensayos de combate de esa etapa, con rivalidad entre potencias pares.
Esa apuesta convivió con fricción técnica y contractual. La modernización TR-3, con componentes físicos y programas para ampliar procesamiento, memoria y pantallas, retrasó entregas. El Pentágono reanudó recepciones, pero retuvo $5 millones por avión hasta que Lockheed entregue la capacidad completa. En esa comunicación, el gobierno fijó promedios de costo para 2023-2025: 82,5 millones (A), 109 (B) y 102,1 (C). La medida buscó sostener el ritmo sin aceptar un estándar incompleto.

La producción, pese a los ajustes, subió. Lockheed entregó 110 F-35 en 2024, en el techo del rango que la propia empresa proyectó, y llegó a 191 en 2025, un récord del programa. La compañía habló de cambio de cadencia y afirmó que su “producción anual” corre a un ritmo cinco veces superior al de cualquier otro caza aliado en fabricación. En la comparación con China, el dato acota margen operativo y logístico.
La política presupuestaria exhibió tensión entre volumen y prioridades nuevas. En febrero de 2024, la Casa Blanca preparó un recorte del 18% para el año fiscal 2025 y pidió menos de 70 unidades frente a una expectativa de 83, por el techo de gasto aprobado por el Congreso. En junio de 2025, el Pentágono redujo a la mitad su solicitud de F-35 de la Fuerza Aérea y abrió espacio para aumentos legislativos.
Presupuesto, misiles y cadena de suministro cambian la ecuación de poder
El debate continuó con el año fiscal 2026, ya bajo Donald Trump. La propuesta puso el énfasis en misiles y drones y pidió 47 F-35, frente a 68 del pedido previo. Un borrador legislativo en la Cámara apuntó a 69 aviones por $8.500 millones. El programa quedó en el centro de una disputa: la Casa Blanca ajusta por caja y por enfoque tecnológico, y el Congreso empuja por flota e industria.
La respuesta también pasó por la capacidad de producir en coalición. En junio de 2024, el embajador de Estados Unidos en Japón pidió cooperación para aumentar la producción militar y reconoció que la carga industrial ya no cabe dentro de una sola economía. La conversación abarcó municiones, repuestos, mantenimiento y cadenas de suministro. Esos rubros determinan cuánto tiempo una flota de F-35 permanece disponible si sube la tensión, con presión simultánea en Europa y Asia.

El motor ofreció un ejemplo concreto de dependencia industrial. Pratt & Whitney, de RTX, encadenó contratos de producción y de sostenimiento para el F135, el motor común a las variantes del F-35. En agosto de 2025, se registró un contrato modificado por 2.800 millones para producción, y el acuerdo financió 141 motores para aviones del lote 18. En diciembre de 2025, otro contrato cubrió mantenimiento a nivel depósito, soporte de ingeniería y reposición de repuestos.
Estados Unidos trató la supervivencia de sus bases como parte del mismo paquete. Guam es el nodo logístico y aéreo clave en el Pacífico occidental. La Missile Defense Agency ajustó el plan de defensa a 16 sitios, desde 22, todos en propiedades militares. El esquema a una década incluye SM-3 Block IIA, SM-6, THAAD y Patriot, además de un radar nuevo. En diciembre de 2024, el Pentágono anunció una interceptación exitosa en prueba frente a Guam.
Aliados y red de combate convierten el volumen en capacidad sostenida
El F-35 amplió su papel marítimo en un punto que conecta con la expansión naval china y con el Fujian. En marzo de 2025, Lockheed completó un vuelo de prueba inicial para integrar el misil antibuque LRASM en el F-35B, dentro de la familia AGM-158, que también incluye el JASSM. La lógica busca ataques a mayor distancia sobre blancos navales y terrestres, con plataformas furtivas y munición de alcance extendido.
La lógica de “500” se cerró como idea de masa e interoperabilidad, más que como conteo público en un solo país. Japón desplegó en agosto de 2025 sus primeros tres F-35B en la base de Nyutabaru y anunció cuatro más antes de marzo de 2026. El plan total apunta a 42 F-35B y 105 F-35A. Tokio también construye una pista en Mageshima para entrenamiento de F-35B, con finalización alrededor de 2030.

El costo siguió como freno y como palanca política. En diciembre de 2025, Suiza anunció que reducirá su compra desde el objetivo de 36 F-35A para mantenerse dentro de un presupuesto de 6.000 millones de francos, tras un desacuerdo con Estados Unidos sobre el carácter “fijo” del precio al tomar la decisión en 2021. En el mismo año, Washington aprobó una venta potencial de sostenimiento a Polonia por 1.850 millones, con repuestos y soporte.
El estado actual queda definido por combinación de escala, integración y sostenimiento. Estados Unidos cerró 2025 con 191 entregas, mantuvo presión contractual sobre TR-3 y empujó cooperación industrial con aliados. Además, aceptó una discusión que recorta compras de aviones y amplía inversiones en misiles como LRASM y JASSM-ER, junto con drones. China mostró modelos nuevos y un portaaviones con catapultas, y eligió ferias para reforzar su oferta y su mensaje.
