El contrato de agosto de 2025 con Hyundai Rotem suma 180 K2, traslada producción a Gliwice y apunta a más de 1.100 tanques en 2030.
Contrato de agosto de 2025 y metas del ejército blindado para 2030
El ministerio de Defensa Nacional de Polonia firmó en agosto de 2025 un contrato ejecutivo con Hyundai Rotem para adquirir 180 tanques K2 Black Panther adicionales. El plan prevé el ensamblaje de 61 unidades en la planta de Bumar-Łabędy en Gliwice y eleva la proyección de capacidad operativa del ejército a más de 1.100 tanques para 2030. Varsovia vincula esta expansión con movimientos rusos en su frontera oriental.
El acuerdo, valorado en $6.700 millones, incorpora transferencia tecnológica para adaptar la variante K2PL. Las entregas iniciales quedan previstas para 2026 y la producción en serie en Polonia se concentra entre 2028 y 2030. El contrato asigna a Corea del Sur la fabricación de 116 tanques K2GF y a Bumar-Łabędy la producción de 64 K2PL, con tres prototipos surcoreanos destinados a ajustar la línea de ensamblaje.
El paquete también incluye 81 vehículos de soporte, componentes logísticos y programas de instrucción para 500 tripulantes. Esta compra acelera el reemplazo de tanques soviéticos obsoletos, como los T-72 que Polonia entregó a Ucrania, por plataformas modernas. El K2 opera en terrenos variados y alcanza 70 kilómetros por hora, con una autonomía de 450 kilómetros, lo que favorece despliegues rápidos en el este del país.

Polonia inició en 2022 un programa de modernización acelerada tras la incursión rusa en Ucrania. Un contrato inicial por 180 K2 permitió entregas rápidas de 110 unidades hasta 2025, ya integradas en brigadas pesadas del este. Hyundai Rotem entregó los primeros tanques en diciembre de 2022 y las rotaciones de entrenamiento en Braniewo verificaron compatibilidad con sistemas NATO. El expediente de negociación, cerrado en julio de 2025, prevé que el Grupo de Armamento Polaco asuma mantenimiento y modernizaciones, con inversiones que crean 2.000 empleos en Gliwice.
Elementos del acuerdo K2 que aceleran la capacidad de respuesta
- 116 tanques K2GF fabricados en Corea del Sur y 64 K2PL producidos en Polonia, con tres prototipos para ajustar la línea de ensamblaje.
- 81 vehículos de soporte, paquetes logísticos y programas de entrenamiento para 500 tripulantes.
- Transferencia tecnológica para adaptar el K2PL y elevar la independencia productiva del Grupo de Armamento Polaco.
- Munición de 120 milímetros y sistemas de control de fuego incluidos en el alcance confirmado por la autoridad de adquisiciones surcoreana.
- Capacidad de respuesta en 24 horas ante alertas en la frontera con Bielorrusia, según el expediente de negociación.
Prestaciones del K2 Black Panther y adaptación al terreno polaco oriental
Hyundai Rotem diseñó el K2 Black Panther con un cañón liso de 120 milímetros calibre 55. El sistema dispara 10 rondas por minuto mediante un cargador automático, lo que reduce la tripulación a tres miembros y eleva la eficiencia en combates prolongados. Este conjunto busca sostener cadencias altas en escenarios de fuego continuado, con integración de municiones de 120 milímetros previstas en el acuerdo asociado a la expansión polaca de flotas blindadas.
El tanque monta un motor diésel de 1.500 caballos de fuerza y logra una aceleración de cero a 32 kilómetros por hora en siete segundos. El sistema de suspensión hidroneumática, con brazos ajustables, modifica la altura del chasis para mejorar el ángulo de depresión del cañón en terreno irregular. Estas características se alinean con la necesidad de operar en áreas de relieve variable y suelos complicados, como los del este polaco.

El blindaje compuesto modular se combina con sistemas de protección activa. El conjunto detecta misiles entrantes a 150 metros y despliega contramedidas. La resistencia declarada equivale a 700 milímetros de acero frente a impactos cinéticos. Con un peso de 55 toneladas, el K2 facilita traslados por ferrocarril o carretera, lo que ayuda a sostener un ritmo de despliegue alto cuando la planificación exige concentración rápida de fuerzas.
El registro técnico describe un control de fuego con buscador láser que localiza objetivos a 9,8 kilómetros e integra sensores térmicos para operaciones nocturnas. El K2 puede vadear ríos de 4,1 metros con snorkel, un atributo asociado a zonas húmedas del este. En la variante polaca, la transferencia tecnológica habilita comunicaciones NATO estándar y enlaces satelitales para coordinar en tiempo real con aviones F-16 y F-35, según el acuerdo de 2025.
Integración con la OTAN y el Escudo Oriental para frenar incursiones
En 2025, el ministerio de Defensa Nacional de Polonia integró los K2 en ejercicios conjuntos con unidades NATO, como Iron Defender. Allí, las unidades demostraron interoperabilidad con tanques Abrams estadounidenses y Leopard alemanes. El plan operativo incluyó rotaciones de 48 horas para cubrir 300 kilómetros en formaciones de batalla. Este marco acompaña la expansión del contrato de 2025, que también prevé producción de munición en Polonia.
El contrato establece protocolos para fabricar proyectiles de alta precisión en Bumar-Łabędy, con capacidad de penetración frente a blindajes rusos T-90 a dos kilómetros. Varsovia creó un centro de mando para coordinar el despliegue en el Escudo Oriental, un programa de fortificaciones de 400 millas iniciado en mayo de 2024. Este esquema combina barreras antitanque y vigilancia electrónica, con enfoque en rutas de avance desde Kaliningrado.

El expediente de implementación prevé que los K2 equipen dos nuevas divisiones pesadas, con capacidad para 14 batallones. Con ello, Polonia eleva el total de brigadas blindadas a 13 y habilita respuestas escalonadas ante incursiones híbridas. El texto cita detecciones de septiembre de 2025, cuando drones Gerbera violaron el espacio aéreo polaco. El despliegue busca cubrir la frontera oriental y sostener alertas rápidas ante episodios de presión militar.
El Grupo de Armamento Polaco y Hyundai Rotem establecieron en Gliwice un taller de mantenimiento que reduce tiempos de reparación a 72 horas. El inventario de repuestos cubre 500 tanques y respalda una disponibilidad del 95% en despliegues prolongados. El acuerdo contempla formación para 2.000 técnicos en Corea del Sur en 2026, con simuladores que recrean escenarios en la frontera oriental y maniobras frente a formaciones rusas T-14 Armata.
Opción de expansión y localización de piezas para autonomía industrial
El contrato fija protocolos para activar una opción de expansión de hasta 820 tanques adicionales. Bumar-Łabędy busca alcanzar una capacidad de 50 unidades anuales para 2030, con un esquema de localización del 70% de componentes. Esta ruta reduce dependencia externa y facilita reparaciones en campo durante operaciones defensivas. El expediente también incluye cláusulas para exportar componentes polacos a aliados NATO, con el objetivo de robustecer cadenas europeas ante interrupciones en el Báltico.
El K2 incorpora un sistema de advertencia de misiles que activa humo multispectral y oculta posiciones en 10 segundos. También integra un radar de control de fuego que rastrea amenazas aéreas bajas a cinco kilómetros, además de una ametralladora coaxial de 7,62 milímetros y otra remota de 12,7 milímetros. El registro de pruebas surcoreano señala operatividad plena a -32 grados, un dato relevante para inviernos polacos, y un consumo de 3,5 litros por kilómetro.

El ministerio de Defensa Nacional de Polonia planea rotaciones en bases como la 32ª Táctica Aérea en Łódź y prevé integración con defensas antiaéreas Patriot para responder a drones y misiles. El texto vincula esta postura con incidentes de 2025 que activaron el Artículo 4 de la OTAN. En 2026, Polonia mantiene despliegues activos de K2 en el noreste, con rotaciones semanales que cubren 200 kilómetros de frontera y coordinación con minas antitanque del Escudo Oriental.
La autoridad de adquisiciones surcoreana confirmó entregas iniciales de 116 tanques para finales de 2027. El marco de 2025, además, plantea un horizonte de hasta 1.000 tanques K2 en total, con prioridad en independencia productiva. Polonia complementa este esfuerzo con un programa de entrenamiento voluntario que suma 50.000 reclutas al año, con reservas que pueden activarse en 48 horas y simuladores del K2 para sostener disponibilidad operativa.
