Un Rafale francés logró solución de tiro contra un F-35A de EE. UU. en el ejercicio Atlantic Trident 25 realizado en Finlandia.
Diseño de Atlantic Trident 25 y despliegue en aeródromos finlandeses
En la segunda quincena de junio de 2025, sobre el norte y el centro de Finlandia, un Rafale francés obtuvo una solución de tiro en un combate simulado frente a un F-35A estadounidense. El hecho, difundido después como un video breve, resumió el propósito de Atlantic Trident 25: enfrentar cazas de generaciones distintas con reglas realistas y fricciones, y comprobar qué parte de la integración funciona en vuelo, en tierra y en la dirección del combate.
Finlandia actuó como país anfitrión y como red de aeródromos en varios puntos del país. El plan repartió misiones y apoyos entre varias bases principales y una base avanzada, con coordinación desde el cuartel general de la Fuerza Aérea finlandesa en Tikkakoski. Pirkkala recibió parte de los cazas estadounidenses y franceses; Rissala sostuvo a los Typhoon británicos; Rovaniemi concentró cazas, activos de apoyo y aeronaves “agresor” contratadas para representar a un adversario aéreo.
El balance finlandés cuantificó el conjunto con más de 40 aeronaves y en torno a 1.000 efectivos. El listado reunió F/A-18 finlandeses, además de F-35A, F-15E y KC-135 de Estados Unidos. El Reino Unido aportó Typhoon, y Francia desplegó Rafale, un E-3F de alerta temprana y control, y un A400M. El programa sumó helicópteros NH90, unidades de defensa antiaérea del Ejército finlandés y la aportación de Draken International como fuerza adversaria.

El ejercicio añadió un despliegue temporal de un RQ-4D de la OTAN para reforzar vigilancia e inteligencia. La organización fijó vuelos concentrados en días laborables y una ventana adicional en el festivo de mediados de junio. Esa arquitectura buscó algo más que cruces de aviones: obligó a coordinar operaciones desde puntos dispersos, bajo presión de tiempo, con desvíos y cambios de misión dictados por inyecciones de imprevistos en el guion.
Bases y apoyos destacados durante Atlantic Trident 25
- Pirkkala alojó parte de los cazas de Estados Unidos y Francia dentro del reparto de misiones.
- Rissala sostuvo la operación de los Typhoon del Reino Unido en el mismo ejercicio multinacional.
- Rovaniemi reunió cazas, activos de apoyo y aeronaves “agresor” contratadas.
- Tikkakoski asumió la coordinación desde la jefatura de la Fuerza Aérea finlandesa.
- Un RQ-4D de la OTAN reforzó la vigilancia y la inteligencia de forma temporal.
Interoperabilidad en tierra y sostenimiento del destacamento francés
El contingente francés llegó con un paquete pensado para operar como destacamento completo, no como visita simbólica. Personal de la 30.ª escuadra de caza desplegó seis Rafale; la componente de apoyo aportó un A400M y un E-3F. El despliegue integró medios de infraestructura del 25.º regimiento de ingenieros del aire en la base avanzada de Halli, con el objetivo de sostener un ritmo de salidas bajo un escenario de ataques simulados.
El relato interno del ejercicio subrayó que el ritmo no depende solo del avión. Bajo el guion, el destacamento tuvo que abrir, proteger, reabastecer y recuperar una base con presión de tiempo. La reparación rápida de daños en pista se coordinó con británicos y estadounidenses, y la presencia de fuerzas de protección del destacamento reforzó esa lógica. La continuidad de las operaciones exigió seguridad para personal, combustible, munición y aeronaves.

En tierra, el aprendizaje del Rafale tuvo un contenido práctico y medible: la interoperabilidad empieza en el estacionamiento y en el procedimiento. Técnicos, mecánicos y agentes de pista compartieron tareas para mantener disponibles plataformas distintas en un mismo aparcamiento. El ejercicio exigió repostaje y rearme con equipos multinacionales y obligó a fijar procedimientos comunes capaces de resistir la presión del tiempo, para que un Rafale reciba asistencia en una base aliada.
Los equipos también ensayaron reparación de aeródromos con plazos muy cortos para restaurar operaciones en horas y no en días. El ciclo incluyó repostajes en caliente y servicio cruzado de aeronaves como parte de la generación de salidas. Ese enfoque unió logística y táctica: si la pista vuelve a estar lista y el apoyo funciona con personal de otra nación, el caza mantiene continuidad de misión aun con infraestructura ajena.
Lecciones tácticas tras el “derribo” simulado del F-35A en Finlandia
La integración pasó por la dirección y el control. Atlantic Trident 25 reunió oficiales de enlace, especialistas de inteligencia y asesores jurídicos en un centro combinado. El equipo de control del ejercicio introdujo imprevistos y provocó desvíos y cambios de misión. Para el Rafale, el valor en coalición depende de recibir pronto la intención superior, traducir restricciones de espacio aéreo y reglas de enfrentamiento, y coordinar su empleo con aliados que aportan sensores o combustible.
En el plano humano, el ejercicio funcionó como aula técnica. Pilotos estadounidenses de escuadrones de F-35A y F-15E y pilotos franceses compartieron explicaciones alrededor de las aeronaves, con sesiones prácticas de presentación de cabinas, procedimientos y empleo. Ese intercambio permitió comprender cómo trabaja el piloto del F-35 al gestionar su conciencia situacional, cómo recibe instrucciones, qué espera del control aéreo y cómo coordina su avión con apoyos externos de sensores o combustible.

El combate simulado que concluyó con el “derribo” virtual del F-35A se convirtió en una síntesis pública del ejercicio y circuló en redes. El video mostró al Rafale al seguir al F-35 y alcanzar una condición de tiro en un escenario de combate cercano, con la indicación de ejecutar el disparo. Las fuerzas participantes no publicaron parámetros de configuración, restricciones ni reglas de adjudicación, que determinan el resultado de cualquier enfrentamiento simulado.
El episodio actuó como verificación, no como trofeo. Incluso con sensores y enlaces, el guion puede llevar a un encuentro visual por identificación obligatoria, interferencias, limitaciones de armas o decisiones de control. En esa fase pesan la disciplina de maniobra y la coordinación inmediata. El ejercicio cerró el 27 de junio con una constatación amplia: Finlandia puede recibir refuerzos y sostener operaciones multinacionales desde varias bases, con reparación de aeródromos y servicio cruzado.
