Rostec cerró las entregas de 2025 y afirmó un récord de producción del Su-35S, clave para patrullas, escoltas y disuasión en Ucrania.
El Su-35S como caza polivalente y eje de la fuerza aérea rusa
El 25 de diciembre de 2025, Rostec anunció la entrega al Ejército ruso de la última partida anual de cazas Su-35S y afirmó un récord de producción. La corporación indicó que cumplió el plan y que ya trabaja en el programa del año siguiente. En plena guerra contra Ucrania, el cierre del ciclo de entregas confirma que el Su-35S ocupa un lugar central para patrullas, escoltas, alertas rápidas y misiones largas con armas modernas y autoprotección.
El Su-35S pertenece a la familia de cazas pesados de Sukhoi y actúa como caza polivalente, con prioridad en superioridad aérea y cobertura de fuerzas de ataque. Su valor operativo se basa en sensores, enlace con sistemas de mando y control y una suite de guerra electrónica que reduce la eficacia de radares y guiados enemigos. Rostec sostuvo que puede batir objetivos a varios cientos de kilómetros y destacó el mando electrónico y la defensa radioelectrónica.
La continuidad de la línea Su-35 responde también a una lógica industrial y de suministro. Rusia necesita una plataforma madura, producible en serie y con cadena de mantenimiento consolidada, incluso mientras impulsa programas más nuevos. En 2015, un contrato de exportación a China llevó al plano público el motor AL-41F-1S y el diálogo con la industria de motores. En 2025, Rostec vinculó el récord de producción al calendario de entregas para sus fuerzas.

El empleo de la aviación rusa en Ucrania ayuda a explicar esa prioridad. En los primeros días de la invasión, autoridades de Estados Unidos y analistas describieron un uso más contenido de lo previsto, con espacio aéreo disputado y defensas ucranianas que mantenían riesgo para los pilotos. Esa lectura apuntó a menos exposición y a reservar activos avanzados para cobertura y presencia disuasoria. El Su-35S encaja por su radar potente, autonomía y armas de precisión.
Hitos citados sobre entregas, derribos e incidentes del Su-35S
- 25 de diciembre de 2025: Rostec confirmó la última entrega anual al Ejército ruso y afirmó que la producción marcó un récord.
- 17 de febrero de 2024: Ucrania afirmó el derribo de un Su-35 y dos Su-34 en el este, sin verificación independiente.
- 13 de mayo de 2023: versiones en Rusia atribuyeron la pérdida de un Su-35, un Su-34 y dos Mi-8 a una emboscada cerca de Briansk.
- Noviembre de 2015: Rusia firmó con China la venta de 24 Su-35 por más de $2.000 millones.
- 15 de mayo de 2025: Estonia afirmó que un Su-35 se acercó a un petrolero en el Báltico y violó brevemente su espacio aéreo.
Derribos reclamados e incidentes cerca del frente y de la frontera rusa
El 17 de febrero de 2024, el jefe de la fuerza aérea ucraniana afirmó que sus unidades derribaron en una mañana dos Su-34 y un Su-35 en el este de Ucrania. La afirmación no tuvo verificación independiente, pero, si fuese cierta, mostraría la presión de sistemas antiaéreos occidentales cerca del frente. El 7 de junio de 2025, el mando ucraniano anunció otro derribo de un Su-35 en la dirección de Kursk, sin detalles.
Estas declaraciones describen el punto de contacto donde el Su-35S pasa de plataforma de superioridad aérea a activo que asume riesgo cuando el adversario acerca baterías, radares y misiles a zonas de empleo. En ese entorno, la combinación de radar, autonomía y misiles aire-aire permite escoltar paquetes de ataque y sostener patrullas de alerta. La suite de guerra electrónica y los sistemas de autoprotección buscan limitar la eficacia de guiados enemigos en un espacio saturado.

El borde del espacio aéreo ruso abrió un frente de incidentes donde se difumina la frontera entre misión de combate y misión de seguridad. El 13 de mayo de 2023, versiones difundidas dentro de Rusia hablaron de una emboscada con defensas antiaéreas cerca de la región de Briansk y atribuyeron a ese episodio el derribo casi simultáneo de un Su-35, un Su-34 y dos helicópteros Mi-8 que apoyaban ataques hacia Cherníhiv.
La información sobre Briansk combinó reportes de prensa local, afirmaciones de canales afines a la guerra y respuestas oficiales parciales sobre accidentes. Ese cuadro ilustra cómo el Su-35 aparece en operaciones de cobertura y en tareas asociadas al rescate de tripulaciones, además de la función clásica de escolta.
Siria, exportaciones y señalización regional en la vida del Su-35S ruso
El historial del Su-35S incluye su despliegue en Siria para controlar el espacio aéreo alrededor de la base de Hmeimim en Latakia. En septiembre de 2019, un funcionario del ministerio de Defensa habló de la ampliación del emplazamiento, la reconstrucción de una segunda pista y la instalación de nuevas estructuras para proteger aviones frente a ataques con drones. También mencionó la presencia de treinta cazas y helicópteros en esa base.
En Siria, el Su-35S aportó cobertura aérea alrededor de Hmeimim, capacidad de reacción ante incursiones y patrullas de disuasión. La base también mostró vulnerabilidades. En enero de 2018, un reporte atribuyó a un bombardeo con morteros la destrucción de varios aparatos, entre ellos dos Su-35S, y el ministerio de Defensa ruso rechazó esa información. Moscú sostuvo que el grupo aéreo de la base mantenía capacidad de combate pese a los ataques.

El 13 de diciembre de 2024, imágenes satelitales difundidas tras la caída del gobierno de Bashar al-Assad mostraron actividad logística en Hmeimim. Se vieron grandes aviones de transporte An-124, trabajos de desmontaje de un helicóptero Ka-52 y señales de preparación para retirar elementos de un sistema S-400. En ese contexto, Moscú priorizó la seguridad de sus bases y misiones diplomáticas. Cualquier ajuste en el acceso altera el radio de acción de patrullas y rutas de despliegue.
El Su-35S aparece como herramienta de señalización y como producto de exportación. En noviembre de 2015, Rusia firmó con China la venta de 24 Su-35 por más de 2.000 millones y citó el motor AL-41F-1S. En 2019, un funcionario estadounidense dijo que Egipto acordó comprar más de 20 unidades por 2.000 millones. Irán confirmó la compra el 27 de enero de 2025. El 15 de mayo de 2025, Estonia denunció violación de su espacio aéreo.
