El presidente Isaac Herzog le dice al primer ministro australiano Anthony Albanese que el antisemitismo no tiene cabida en Australia, mientras ambos funcionarios asisten a un servicio conmemorativo en la sinagoga Chabad de Bondi por las 15 personas asesinadas en el atentado terrorista de diciembre, según señala la oficina de Herzog en un comunicado.
“Lo que vimos en Bondi, el acto estremecedor de odio ciego, odio a los judíos, odio a los valores australianos, sencillamente no tiene cabida en este país, ni en ningún lugar”, afirma Herzog en declaraciones a Albanese, quien había invitado al presidente a Australia tras el ataque con disparos dirigido contra un evento de Janucá organizado por Jabad.
En ese marco, Herzog califica a Albanese como “un importante líder mundial”, y añade que combatir el antisemitismo “requiere medidas amplias y serias”. Además, le agradece “la legislación y las iniciativas” aprobadas en Australia desde el ataque, centradas en controles de armas más estrictos y en mayores facultades para enfrentar el discurso de odio y a los grupos extremistas.
“La prueba estará en su plena implementación y en los resultados”, dice Herzog.
La oficina del presidente añade que Herzog se reúne ahora con Albanese para cenar en la residencia privada del primer ministro.
Antes del servicio conmemorativo, Herzog, el presidente de la Organización Sionista Mundial, Yaakov Hagoel, y el presidente de la Agencia Judía, el mayor general (res.) Doron Almog, se reunieron con familias en duelo de las víctimas del ataque de Bondi.