Los enviados alemanes en Jerusalén y Ramala se incorporaron a una serie de reproches internacionales tras la aprobación el domingo, por el gabinete de seguridad israelí, de una revisión de la política en Judea y Samaria orientada a ampliar el control de Jerusalén sobre el territorio.
“La decisión de Israel de permitir la compra de tierras privadas y transferir partes de la administración en Judea y Samaria viola el derecho internacional y representa un nuevo obstáculo para una solución de dos Estados”, escribe en X Anke Schlimm, jefa de la Oficina de Representación de Alemania en Ramala, y añade que “Judea y Samaria es parte integral de un futuro Estado palestino”.
Después de republicar el mensaje de Schlimm, el embajador alemán en Israel, Steffen Seibert, señaló que “coincide plenamente” con su colega y agregó: “Las decisiones del Gabinete de Seguridad contravienen las obligaciones de Israel en virtud del derecho internacional”.
Las medidas recibieron la condena de la Autoridad Palestina, Hamás, una parte amplia del mundo árabe y musulmán, además de la Unión Europea y las Naciones Unidas. En cambio, Estados Unidos difundió un comunicado de tono más moderado, en el que reiteró su oposición a que Israel anexe Judea y Samaria, sin aludir de forma directa a las nuevas disposiciones.
