Después de que la superviviente del secuestro Romi Gonen revelara en el programa “Uvda” (Keshet 12) las agresiones sexuales que sufrió durante su cautiverio a manos de cuatro terroristas de Hamás, comparte una nueva actualización médica: una cuarta operación en la mano que resultó herida el 7 de octubre.
La grave lesión fue causada por un disparo durante el ataque terrorista y, mientras estuvo cautiva, no recibió el tratamiento adecuado, lo que provocó un empeoramiento significativo y una serie de complejas operaciones tras su regreso a Israel. Hoy (miércoles), tras meses de dolor y rehabilitación intensiva, ha concluido la cuarta operación.
Hasta ahora, Gonen se había esforzado por transmitir optimismo y sonrisas, pero esta vez decidió bajar la guardia. En una sincera publicación desde el hospital, junto con una foto tomada justo después de la operación, escribió con escalofriante honestidad: “Me han operado por cuarta vez. Vaya, qué mierda de vida. Quizás me vean aquí con una sonrisa, pero arriba, en las sesiones de tratamiento, lloro y me quejo y, en realidad, lucho por recuperar movimientos motores básicos”.
Detrás de la sonrisa, una lucha diaria. Además de la lucha física y mental, Gonen también compartió las pequeñas cosas que la mantienen en pie en los días difíciles: “En realidad, mi mayor consuelo es un café helado de Aroma, con un cigarrillo por la mañana, sentada al sol y recordando que estoy en casa y que estoy a salvo. Doy gracias por que mis médicos sean como mi familia y, con la ayuda de Dios, mi mano se recupere”.
Su anterior entrevista en “Uvda” tuvo un enorme impacto en Israel y en todo el mundo, y volvió a sacar a la luz los testimonios de los horrores del cautiverio. Ahora, en medio de un largo y complejo proceso de rehabilitación, Gonen sigue luchando, por recuperar la mano y por volver a la vida después del cautiverio.
A pesar del largo camino que le queda por delante, su mensaje sigue siendo claro: el dolor está ahí, las lágrimas también, pero la esperanza es igual de fuerte.
