Líderes de la comunidad judía estadounidense manifestaron indignación después del descubrimiento, ayer por la mañana, de pintadas antisemitas en la Congregación Shaare Tefila, situada en Olney, Maryland. El letrero de la entrada de la sinagoga apareció con las letras “AZAB”, acrónimo que significa “Todos los sionistas son bastardos”, acompañado de una esvástica.
Las mismas inscripciones se encontraron sobre una pancarta que expresaba apoyo a Israel y sobre otra que proclamaba “El odio no tiene cabida aquí”. Las autoridades locales determinaron, según información preliminar, que el acto de vandalismo ocurrió durante las primeras horas de la mañana.
La Federación Judía del Gran Washington emitió un comunicado en el que expresó que se sentía “consternada” por el incidente. “Una de las señales pintadas era un cartel con el lema ‘El odio no tiene cabida aquí’, un acto destinado a sembrar la división y amenazar a la comunidad judía local”, señaló la organización en el texto.
La federación añadió en el mismo comunicado: “Hacemos un llamamiento a nuestra comunidad y a nuestros aliados para que sigan dejando claro que el antisemitismo y el odio no tienen cabida en el Gran Washington”. La entidad informó que mantiene contacto estrecho con las fuerzas del orden del condado.
La organización exhortó a los miembros de la comunidad a reportar cualquier incidente o inquietud vinculada a su seguridad. Las autoridades del condado iniciaron una investigación para identificar a los autores y evaluar si el hecho constituye un delito de odio, categoría que incluye agravantes penales cuando se demuestra motivación religiosa o de identidad.
La Congregación Shaare Tefila pertenece a una red de instituciones judías activas en el área metropolitana de Washington. En el pasado, esta sinagoga participó en litigios relevantes sobre discriminación, circunstancia que confiere al incidente actual una relevancia histórica dentro de la memoria comunitaria.
Diversas organizaciones judías nacionales reforzaron en las últimas semanas los protocolos de vigilancia y la coordinación con la policía en sinagogas, escuelas y centros culturales. El episodio ocurre en medio de un aumento sostenido de incidentes antisemitas en Estados Unidos desde el 7 de octubre de 2023, fecha del ataque de Hamás contra Israel que inició la guerra en Gaza.
Organizaciones comunitarias registraron un incremento de amenazas, agresiones verbales y actos de vandalismo dirigidos contra instituciones judías en varios estados. Una encuesta reciente del Comité Judío Americano reveló que casi un tercio de los judíos estadounidenses experimentó algún incidente antisemita en el último año.
Mientras la investigación avanza en Olney, dirigentes comunitarios reiteraron su decisión de mantener abiertas las actividades religiosas y educativas en coordinación con las autoridades locales. Los líderes también subrayaron el fortalecimiento de los mecanismos de denuncia y apoyo a las víctimas. El caso continúa bajo revisión policial.
