El jefe de policía Danny Levy sostiene que Israel se encuentra en un “estado de emergencia nacional” tras el asesinato de cinco ciudadanos árabes en un lapso de 12 horas, durante la noche y la mañana, y recalca que la policía hace todo lo posible para contener el avance del crimen violento.
En una evaluación de situación con altos mandos realizada esta mañana, el comisionado de policía afirma que el problema no se resuelve únicamente con el trabajo policial, sino que exige la intervención de ministerios del gobierno, autoridades locales, organizaciones de la sociedad civil e incluso del ejército.
Levy indica que los agentes no cuentan con el equipamiento tecnológico necesario para enfrentar la ola de criminalidad que golpea a la sociedad árabe. Sostiene que las fuerzas del orden no pueden cumplir su labor cuando “tenemos las manos atadas, los oídos amortiguados y los ojos vendados”, afirma.
Además, Levy menciona falencias en el sistema judicial y en la Fiscalía del Estado. Señala que los tribunales deben dictar sentencias más severas y habilitar medidas administrativas para la policía, como restringir la libertad de movimiento y de expresión de determinados sospechosos con base en pruebas confidenciales.
A la vez, plantea que los fiscales estatales deben impulsar una mayor rapidez en la tramitación de acusaciones formales. Por otra parte, pide a los políticos locales y a las figuras religiosas de la sociedad árabe que condenen sin ambigüedades los hechos de violencia.
“Para ganar esta lucha, necesitamos un frente unido, un esfuerzo nacional sincronizado de todos”, dice Levy.
