El piloto ucraniano de skeleton Vladyslav Heraskevych quedó descalificado de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano Cortina por usar un casco que retrata a atletas ucranianos muertos en la guerra con Rusia, según informó el Comité Olímpico Internacional.
La descalificación se le comunicó después de una reunión con la presidenta del COI, Kirsty Coventry, a primera hora de la mañana en la pista de deslizamiento, poco antes del comienzo de su competición.
El equipo de Heraskevych sostuvo que recurrirá la decisión ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo, al tiempo que Coventry explicó que buscó verlo en persona como último intento para desbloquear la situación.
“No estaba previsto que estuviera aquí, pero pensé que era realmente importante venir y hablar con él cara a cara”, dice Coventry a los periodistas. “Nadie, y especialmente yo, está en desacuerdo con el mensaje; es un mensaje poderoso, es un mensaje de recuerdo, de memoria”.
Según Coventry, la discusión se centró en hallar una salida aplicable al área de competición, pero el COI no llegó a una fórmula aceptable. “El desafío era encontrar una solución para el área de competición. Lamentablemente no hemos podido encontrar esa solución”, añade, con la voz entrecortada. “Realmente quería verlo competir. Ha sido una mañana emotiva”.
“Se trata literalmente de las reglas y los reglamentos y de que, en este caso… tenemos que poder mantener un entorno seguro para todos y, lamentablemente, eso simplemente significa que no se permite ningún mensaje”, afirma.
Con anterioridad, el COI le ofreció exhibir su “casco del recuerdo”, que incluye 24 imágenes de compatriotas muertos, antes del inicio y después del final de la carrera del jueves en los Juegos, y le permitía competir con un brazalete negro.
El Comité Olímpico de Ucrania, que respaldó a Heraskevych en este asunto, indicó que no prevé boicotear los Juegos a raíz de la descalificación, mientras el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania condenó la medida.
“El COI no ha prohibido al atleta ucraniano, sino a su propia reputación. Las generaciones futuras recordarán esto como un momento de vergüenza”, escribe el ministro de Asuntos Exteriores, Andriy Sybiga, en una publicación en redes sociales.
