La oficina del primer ministro Benjamin Netanyahu informó este jueves, 12 de febrero, que el jefe de Gobierno no se desplazará a Estados Unidos la próxima semana, como figuraba en su agenda, y que intervendrá de forma remota en la conferencia anual de la AIPAC. La medida implica que no acudirá en persona a la reunión inaugural de la Junta de Paz, prevista en Washington para el 19 de febrero.
Esa cita, concebida por la Casa Blanca como un punto político y financiero para la etapa siguiente del plan sobre Gaza, quedará sin la asistencia física del dirigente israelí. Hasta días recientes, el plan oficial incluía llegada a Washington el 18 de febrero, permanencia durante el fin de semana y participación presencial en el encuentro de la AIPAC del 22 de febrero.
Después del envío de invitaciones para la reunión del 19 de febrero, la oficina de Netanyahu adelantó el viaje a esta semana, en una decisión que coincidió con los preparativos del primer encuentro formal de la Junta de Paz y generó interpretaciones políticas sobre la conveniencia de evitar una presencia en esa mesa. Mientras tanto, Washington conserva la convocatoria para el 19 de febrero.
Washington mantiene la cita del 19 de febrero sin Netanyahu

La reunión se celebrará bajo la presidencia de Donald Trump, con delegaciones de al menos 20 países y la previsión de una asistencia amplia de jefes de Estado y de Gobierno. Dos altos funcionarios estadounidenses señalaron que Trump presentará un fondo de reconstrucción para Gaza de varios miles de millones de dólares y precisará contribuciones para una fuerza internacional de estabilización autorizada por Naciones Unidas.
Según esas fuentes, varios países comprometieron varios miles de efectivos para ese contingente y el despliegue se prevé para los próximos meses. Además, el encuentro recibirá informes sobre el Comité Nacional para la Administración de Gaza, creado para asumir la gestión civil del enclave, y sumará actualizaciones relativas a ayuda humanitaria y a fuerzas policiales locales.
La modificación del calendario se produjo tras la visita relámpago de Netanyahu a Washington, iniciada el 10 de febrero y centrada en su encuentro con Trump el miércoles 11. Durante esa estancia, Netanyahu firmó la adhesión de Israel a la Junta de Paz y escenificó el ingreso con una rúbrica junto al secretario de Estado, Marco Rubio, antes de la reunión en la Casa Blanca.
Netanyahu también divulgó que “firmó la adhesión de Israel como miembro” de la Junta, un acto que formaliza la incorporación israelí a la estructura promovida por Trump para la fase política y de seguridad posterior al alto el fuego. La Junta de Paz surgió como componente del plan estadounidense para Gaza y Trump la amplió con la intención de proyectarla hacia otros conflictos.
En enero, la oficina de Netanyahu ya cuestionó la composición de un órgano vinculado, la Junta Ejecutiva para Gaza, e Israel expresó en repetidas ocasiones su objeción a la participación de Turquía en el escenario gazatí. A la vez, mantiene una relación tensa con Qatar, mediador en contactos indirectos con Hamás, en un trasfondo que aumenta la sensibilidad ante una imagen conjunta en una mesa con actores regionales.
Israel presiona por incluir misiles y milicias en negociación con Irán

En paralelo, el adelanto del viaje se presentó como una necesidad para tratar el reinicio de conversaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán y para trasladar exigencias israelíes sobre el alcance del expediente. La oficina del primer ministro sostuvo que cualquier negociación debe incluir límites al programa de misiles balísticos y el fin del respaldo iraní a milicias aliadas en la región.
Tras su regreso a Israel, Netanyahu afirmó que esperaba que Trump “creara las condiciones” para un acuerdo que evitara una acción militar y subrayó que un eventual pacto debe incorporar “los elementos vitales para Israel”. Con la cancelación del nuevo desplazamiento a Washington, el primer ministro conserva su intervención en la AIPAC por videoconferencia y deja abierta la posibilidad de conectarse también a la reunión del 19 de febrero sin presencia física.
La Casa Blanca, que pretende convertir el encuentro en un espacio de recaudación y de compromisos operativos para la reconstrucción y la estabilización de Gaza, enfrenta ahora la ausencia del líder israelí en una sesión pensada para exhibir respaldo internacional en el inicio formal de la Junta de Paz.
