Un canal estatal iraní difundió el jueves 12 de febrero de 2026 una “lista” con siete altos cargos israelíes, encabezados por el primer ministro Benjamin Netanyahu, en un segmento televisivo que los presentó como objetivos. Durante la emisión, el presentador lanzó en hebreo una amenaza en directo: “Nosotros determinaremos el momento de vuestra muerte, esperad al Ababil”.
La cadena, identificada como Ofogh, mostró en pantalla los nombres de Netanyahu; del director del Mossad, David Barnea; del ministro de Defensa, Israel Katz; del jefe de las Fuerzas de Defensa de Israel, Eyal Zamir; del jefe de la Fuerza Aérea, Tomer Bar; del jefe de la Dirección de Inteligencia Militar, Shlomi Binder; y del jefe de la Dirección de Operaciones, Itzik Cohen.
La selección reunió al núcleo político y a la cúpula de inteligencia y mando militar israelí, con referencias explícitas a capacidades aéreas y de inteligencia. La emisión se conoció mientras Teherán mantiene un canal de negociación con Washington sobre su programa nuclear, con el objetivo declarado de evitar un choque directo entre ambos países.
Conversaciones en Omán con presencia del jefe del CENTCOM

Delegaciones de Irán y Estados Unidos celebraron conversaciones indirectas en Mascate, capital de Omán, el viernes 6 de febrero, con reuniones presenciales en un palacio cercano al aeropuerto internacional. La cita incorporó por primera vez la presencia del jefe del Mando Central de Estados Unidos, el almirante Brad Cooper, en un contexto de presión militar visible en la región.
La dinámica de Mascate combinó interlocución separada y mediación omaní, con entradas escalonadas de ambas delegaciones en el recinto. En paralelo, la parte iraní presentó la ronda como un intento de fijar un marco de trabajo para conversaciones posteriores, con el propósito de ordenar el proceso antes de nuevos encuentros.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, resumió ese enfoque en una declaración televisada desde Omán: “Celebraremos consultas con nuestras capitales sobre los próximos pasos, y transmitiremos los resultados al ministro de Exteriores de Omán”. La referencia subrayó el papel de Omán como intermediario y el carácter preparatorio que Irán atribuyó a la ronda.
En Jerusalén, Netanyahu vinculó el jueves su visita a Washington con el curso de las conversaciones nucleares. Tras reunirse el miércoles 11 de febrero con el presidente Donald Trump, afirmó que la Casa Blanca podía estar creando condiciones para un acuerdo con Irán, pero también expresó “escepticismo general” y fijó exigencias adicionales.
Netanyahu fija exigencias sobre misiles y redes aliadas de Irán

Entre esas condiciones, citó el fin del programa nuclear iraní, límites al programa de misiles balísticos y restricciones a las redes aliadas de Teherán en la región. “Creo que las condiciones que él está creando… pueden generar las circunstancias para lograr un buen acuerdo”, dijo, al describir el enfoque que atribuyó a Trump durante el encuentro.
La reunión entre ambos líderes se prolongó más de dos horas y media y transcurrió a puerta cerrada, con una visita de menor exposición pública que otras anteriores. Trump describió el encuentro como “muy bueno” y afirmó que no tomó decisiones mayores, mientras mantuvo sobre la mesa la posibilidad de recurrir a la fuerza si fracasa la vía diplomática.
Netanyahu recordó que el precedente inmediato incluyó una guerra de 12 días entre Israel e Irán que culminó con ataques aéreos estadounidenses contra instalaciones nucleares iraníes. En ese marco, Teherán comunicó disposición a discutir límites nucleares a cambio de alivio de sanciones, pero rechazó vincular el asunto a su programa de misiles.
